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Chávez amenaza a EU con barril de crudo a 200 dólares

* Advierte ante probable “locura” de invadir Irán o de “agredir nuevamente a Venezuela”

RIAD /AFP

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, hizo gala ayer sábado de su estilo singular y combativo en la inauguración de la cumbre de la OPEP en Riad, donde amenazó a Estados Unidos con un barril de petróleo a 200 dólares si ataca a Irán, e instó al cartel a convertirse en un foro político.
“Si Estados Unidos comete la locura de invadir Irán o de agredir nuevamente a Venezuela, el precio del petróleo a lo mejor no llega a 100 dólares, llega a 200 dólares”, dijo Chávez tras entregar simbólicamente la presidencia de la cumbre de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) al rey saudita Abdalá bin Abdelaziz.
Chávez, que se persignó antes de comenzar su discurso y citó dos veces a Cristo en este país que aplica una estricta doctrina islámica conocida como wahabismo, denunció “la permanente amenaza contra Irán” y dijo que quiere “que cesen las amenazas contra los países de la OPEP”.
El precio de 100 dólares el barril “es un precio justo”, afirmó el mandatario venezolano en momentos en que las cotizaciones rondan los 95 dólares.
Venezuela e Irán, enfrentados a Estados Unidos, son considerados “halcones” en el seno del cartel.
En 1999, cuando Chávez asumió la presidencia de Venezuela, el precio del barril de crudo “estaba cerca de 10 dólares. Hoy le entrego la presidencia a Su Majestad con el precio a 100 dólares”, se congratuló el jefe de Estado venezolano.
“En Caracas pudiéramos decir que renació la OPEP”, dijo Chávez.
La cumbre de Riad es la tercera del cartel en sus 47 años de vida. La segunda cumbre tuvo lugar en Caracas en el año 2000, bajo la presidencia de Chávez, y la primera en 1975 en Argel, presidida por Abdelaziz Buteflika, presente también en Riad.
Chávez insistió asimismo en que la OPEP debe transformarse “en un activo agente político, en un actor político, geopolítico” y expresó nostalgia por el carácter político de la organización en sus inicios.
La OPEP “nació como un actor geopolítico, no sólo como un actor económico tecnocrático”, sostuvo.
Durante su primera cumbre, en 1975 en Argelia, fue una “OPEP fundamentalmente política y yo diría más que política, sin duda revolucionaria”, sentenció Chávez, que lleva a cabo en su país una revolución socialista.
El presidente recordó la célebre frase del ex presidente estadounidense Ronald Reagan: “Pondremos a la OPEP de rodillas”, y dijo que éste no sólo lo logró, sino que casi la rompe en pedazos.
Pero “hoy la OPEP está fortalecida como nunca”, indicó.
No obstante, el rey saudita respondió minutos después que la OPEP no puede permitir que el petróleo se convierta en un “instrumento de conflicto”.
“El petróleo es una energía para la construcción y no un instrumento de conflicto”, afirmó el rey Abdalá.
Históricamente, la OPEP ha utilizado su petróleo como un arma política y suspendió sus exportaciones en 1973 en protesta por la invasión de Israel por Siria, pero hoy en día Arabia Saudita, un aliado fuerte --aunque no servil-- de Estados Unidos, destaca la agenda puramente económica del grupo.
Chávez deseó asimismo que el cartel se ponga “al frente en la lucha contra la pobreza” en el mundo y propuso la “creación de un banco de la OPEP”, así como la cancelación de las deudas de varios países subdesarrollados con los países miembro del cartel.

Rompe ley saudita al persignarse en inauguración
Chávez rompió las estrictas leyes religiosas de Arabia Saudita durante la apertura de la cumbre de la OPEP en Riad al persignarse antes de iniciar su discurso.
Chávez, que es católico, mencionó también dos veces a Cristo en su discurso frente al rey saudita Abdalá y a otros líderes de la OPEP, en su mayoría de países musulmanes, a excepción de Ecuador, que se incorpora este fin de semana oficialmente al cartel, y de Angola.
En la traducción de sus declaraciones al árabe y al inglés, “Cristo” fue traducido como el “Profeta”. La señal de la cruz puede ser considerada provocadora en Arabia Saudita, que aplica una estricta doctrina islámica conocida como wahabismo y prohíbe la práctica de cualquier otra religión que no sea el Islam.
“No tenemos objeción; nosotros abrimos la cumbre con la lectura de los versos del Corán”, dijo a la AFP un alto funcionario saudita. Consultado por la AFP sobre la reacción saudita al discurso de Chávez, el príncipe Abdelaziz ben Salman, número dos del Ministerio de Petróleo, eligió destacar que “su discurso fue corto”. Chávez “tiene el derecho a expresar sus convicciones”, afirmó.