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Bangladesh espera miles de muertos

* Número de muertos ayer llegaba casi a dos mil, y seguía aumentando * Autoridades seguían enfrentando dificultades para llegar a lugares recónditos

DHAKA /AFP

El balance de 1,723 muertos por el ciclón Sidr, que barrió el jueves el sur de Bangladesh, se multiplicará con toda probabilidad, según los cálculos de las autoridades locales, que este sábado tenían muchas dificultades para llegar a los lugares más recónditos del país.
“El número de muertos por el momento es de 1,723, y esto continúa aumentando”, anunció el mayor Emdadul Islam, de la sala de control del ejército, encargado de hacer un censo de las víctimas del ciclón.
“Contamos con descubrir miles de cadáveres en los días venideros”, declaró a la AFP Shekhar Chandra Das, de la célula de crisis del gobierno.
Por el momento, las autoridades tienen dificultades en contabilizar las víctimas en numerosos distritos devastados y aislados, a los que los equipos de salvamento y del ejército apenas pueden llegar.
Esas dificultades en reunir informaciones procedentes de zonas inaccesibles hacen que los balances de víctimas difundidos señalen cifras muy diferentes, que algunas veces incluso se duplican.
El ciclón Sidr, una impresionante masa blanca de 500 kilómetros de diámetro, azotó con vientos de 240 kilómetros por hora los distritos costeros cercanos a la frontera con el estado indio de Bengala Occidental.
Solamente en Charkhali, 100 aldeanos fallecieron, y otros 30 desaparecieron tras un “muro de agua de seis metros de altura que arrasó” el lugar, dijo un responsable, K.M. Abdul Wadud.
Los habitantes de la ciudad costera de Jhalokati narraron su “terror” cuando los vientos y las lluvias torrenciales azotaron sus casas.
“Jamás vi escenas tan terribles. Fue un infierno. Vi despegarse de las casas decenas de tejados de chapa”, contó Manik Roy, un empresario de 50 años, vecino de esa ciudad situada a 140 kilómetros de Dacca.
“Unas 500 personas nos refugiamos en un edificio público. Los cristales de las ventanas estallaron y tuvimos la impresión de que todo el edificio temblaba”, añadió.
La región meridional, la más devastada, está poblada por cinco millones de personas, según las estimaciones. En ese lugar, decenas de miles de casas de adobe, bambú o paja fueron borradas del mapa, al menos en los distritos inspeccionados.
“Millones de personas se han quedado sin techo, y menos del 1% de esta población ha sido socorrida”, evaluó Hariprasad Pal, administrador del distrito de Jhalokati.
Sidr es la peor tempestad en estos últimos años, en un país que fue arrasado por un huracán en 1970 que causó cerca de 500,000 muertos, y por un maremoto ciclónico en 1991, que dejó 138,000 víctimas mortales.
Sin embargo, el Ministerio de Gestión de Catástrofes Naturales teme “enormes daños materiales” en este país musulmán, uno de los más pobres del mundo, donde el 40% de sus 144 millones de habitantes viven con menos de un dólar al día.
La Unión Europea, España, Alemania y Suiza han desbloqueado cerca de tres millones de euros para ayuda, mientras que Estados Unidos ha propuesto su asistencia.
El ciclón también ha provocado un desastre ecológico. Ha arrasado el mayor manglar del mundo, los Sunderbans, inscrito en el patrimonio mundial de la humanidad y reserva excepcional de millares de animales raros, anunció la Unión Mundial para la Naturaleza.
El este de la India también se vio afectado por el ciclón, si bien sólo causó un muerto y la destrucción de un millar de chozas.
El ciclón Sidr, que se ha transformado en una fuerte depresión atmosférica, debe llegó ayer sábado al estado indio de Assam.
Los ciclones son frecuentes en octubre y noviembre en el golfo de Bengala, bordeado por las costas orientales de India, el sur de Bangladesh y el oeste de Birmania.