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Bhutto exige dimisión a Pervez Musharraf

* Estados Unidos, atemorizado por la situación de Pakistán, llama al diálogo * Negroponte llegará el fin de semana para pedir que se levante estado de excepción * Musharraf dice que armas nucleares están bajo control

LAHORE, PAKISTAN / AFP

La ex primera ministra Benazir Bhutto, que esta semana se convirtió en la principal líder de la oposición, reclamó ayer martes, por primera vez, la dimisión del presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, quien la puso en arresto domiciliario por segunda vez en cinco días.
En este clima de tensión, Estados Unidos hizo un llamamiento el martes al “diálogo entre todas las partes” en Pakistán.
El número dos del Departamento de Estado, John Negroponte, viajará a Pakistán a finales de la semana para pedir a Musharraf que levante el estado de excepción que impuso hace diez días, anunció un portavoz de la Cancillería estadounidense.
Sin embargo, el régimen paquistaní reafirmó su posición al rechazar una petición similar de la Commonwealth, acompañada también por una amenaza de suspensión de la participación de Islamabad en esa organización.
No obstante, Musharraf intentó calmar los temores de los estadounidenses, declarando en la emisora Fox News que las armas nucleares de Pakistán están bajo “total control”, protegidas por estrictas medidas de seguridad puestas en marcha en 2000.

Bhutto multiplica contactos
Al mismo tiempo, Bhutto aprovechó el martes para multiplicar sus contactos telefónicos de cara a unificar la dividida oposición paquistaní y exhortar a la comunidad internacional a abandonar a Musharraf, quien se niega a levantar el estado de excepción, pese a haber anunciado elecciones legislativas para antes del 9 de enero.
En la madrugada del martes, las autoridades le entregaron en una casa de Lahore una orden de arresto domiciliario de siete días para impedirle participar en una “larga marcha” desde esa ciudad del este del país hasta Islamabad, en protesta contra el estado de excepción.
“Esta casa está considerada desde ahora como una prisión”, anunció a la AFP el jefe de la policía de Lahore, Ayaz Salim, en referencia a la residencia de Bhutto, sellada literalmente por un cordón de más de 1,100 policías.
La Policía justificó el arresto domiciliario en motivos de seguridad, asegurando que la ex primera ministra es objeto de amenazas de atentado “precisas y graves” y también prohibió la “larga marcha”.
Bhutto ya fue blanco, el 18 de octubre, del atentado más sangriento de la historia de Pakistán, en el que murieron 139 personas durante una manifestación convocada en Karachi con motivo de su regreso al país tras ocho años de exilio.
Las autoridades también impidieron el viernes la celebración de un mitin del PPP en los alrededores de Islamabad y pusieron a Bhutto en arresto domiciliario durante un día.