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Enfermeras relatan torturas en Libia


Las enfermeras búlgaras y el médico palestino que estuvieron encarcelados durante varios años en Libia relataron ayer jueves en la Asamblea Nacional francesa las torturas sufridas durante su cautiverio.
Esa fue la primera comparecencia ante la comisión de investigación creada en el Parlamento francés para analizar las relaciones con Libia, y, en particular, los contactos que llevaron a que el 24 de julio pasado el médico y las cinco enfermeras fueran liberados.
En esa puesta en libertad tuvo un papel relevante el presidente francés, Nicolas Sarkozy, quien envió a Trípoli a su entonces esposa, Célicia, y al secretario general del Elíseo, Claude Guéant.
La oposición socialista quiere saber si hubo contrapartidas a esa liberación, porque al día siguiente del hecho Sarkozy viajó a Libia en visita oficial, y después trascendieron varios acuerdos de carácter comercial y militar entre ambos países.
Las enfermeras --acudieron cuatro-- y el médico dijeron a los parlamentarios que no podían hablar de los términos del acuerdo, ya que los ignoran, aunque agradecieron reiteradamente la actuación de la Unión Europea en su libertad y de Francia en particular.
El doctor Achraf Jouma Hajouj relató con emoción los maltratos y las torturas, incluso de carácter sexual, que sufrió en la cárcel a manos de funcionarios libios, y sus compañeras abundaron en detalles de los daños padecidos por ellas mismas o los que vieron aplicar a otros detenidos.
En algún momento de especial tensión en el relato de los hechos tuvo que intervenir el presidente de la comisión, el socialista Pierre Moscovici, para tranquilizar a los comparecientes y pedirles que estuvieran tranquilos, porque los diputados no son sus jueces.
En los próximos meses se producirán nuevas comparecencias de personas que han podido tener relación con ese caso, incluido Claude Guéant.
Sin embargo, queda la incógnita de si acudirá al Parlamento Cécilia Ciganer, la ex esposa de Sarkozy, del que se separó hace algunas semanas.
Inicialmente, ella se había mostrado dispuesta a comparecer, y el propio Moscovici no ha adoptado una posición clara, pero la hipótesis parece poco probable ya que la conservadora y gubernamental UMP no lo desea y cuenta en su favor con la mayoría en la comisión.