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Cocodrilos salen de “hábitat”, nadan junto a damnificados


Medidas de emergencia para evitar epidemias y picaduras de animales se pusieron en marcha en el mexicano Estado de Tabasco (sur), afectado desde hace 10 días por la peor inundación de su historia, mientras en la vecina Chiapas sigue la búsqueda de desaparecidos por un alud que dejó dos muertos.
“Puede haber dengue, difteria, cólera; puede haber diversas enfermedades, también picaduras por animales”, comentó desde el centro de acopio del estadio de fútbol de la capital de Tabasco, Marta Beatriz Sosa, coordinadora de la Cruz Roja.
“Los cocodrilos están saliendo de sus lugares naturales” y nadan por las mismas calles inundadas donde lo hacen los lugareños ante la falta de lanchas, añadió.
Fumigación general
Como medida de prevención, el presidente mexicano, Felipe Calderón, anunció que el 15 y 16 de noviembre se realizará una fumigación para eliminar larvas en donde el agua sigue anegada, y del 19 y 26 de noviembre se efectuará en 90,000 hectáreas de la entidad.
En imágenes aéreas se pueden observar rancherías tapizadas con ganado muerto, provocando que el agua que ha comenzado a bajar huela a putrefacción en varios puntos.
Dengue hemorrágico
Una mujer ya tuvo que ser evacuada de Tabasco debido que padecía dengue hemorrágico. “Ya iniciamos el proceso de enterramiento de animales muertos”, aseguró a su vez el secretario federal de Salud, José Ángel Córdova.
La presencia de la altamente venenosa culebra nauyaca constituye otro riesgo para los tabasqueños, que para alejar las víboras y los cocodrilos sólo pueden golpear el agua, que en algunos lugares les llega a la altura del cuello y en otros rebasa los tres metros de profundidad.
En tanto que la ayuda internacional seguía creciendo con las aportaciones hechas por Australia, Canadá y la Cruz Roja, que se suman a las que hicieron Guatemala, Nicaragua, Reino Unido, Venezuela, Suiza, Francia, Alemania y Perú. Cuba envió un avión con 50 médicos especializados en situaciones de desastre, mientras que Estados Unidos anunció que donaría 350 mil dólares.
Las inundaciones de Tabasco, que afectaron al 80% del estado, comenzaron desde hace diez días, luego de la crecida de siete ríos.
En la capital, Villahermosa, los ríos Carrizal y Grijalva se desbordaron convirtiendo a la ciudad de unos 750 mil habitantes en un enorme estanque del que sobresalen sólo los edificios altos o los segundos pisos de las casas.
El Grijalva también fue protagonista en la catástrofe de la vecina Chiapas, donde el domingo una parte de una montaña de unos 200 metros de altura se desgajó y cayó en el caudaloso río, generando una ola de 50 metros que arrasó con el poblado San Juan Grijalva, de cerca de 150 habitantes.
Arrastradas por la tierra
Hasta el momento, el saldo oficial es de dos muertos y 14 desaparecidos, y más de 300 desalojados de las comunidades aledañas. Sin embargo, los lugareños aseguran haber visto que unas 27 personas fueron arrastradas por la tierra y la ola.
Para evitar catástrofes como las ocurridas en Chiapas y Tabasco se requieren obras por 1,860 millones de dólares para un adecuado manejo y encauzamiento fluvial, según expertos.