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Motín en Argentina deja 31 reos muertos

* Juez promete investigar “hasta las últimas consecuencias” * Pese a los muertos, detenidos seguían quemando colchones y sábanas en protesta por la situación inhumana en que se encuentran

Un juez prometió investigar “hasta las últimas consecuencias” la muerte de por lo menos 31 presos que se amotinaron y desataron un incendio en el penal de la ciudad argentina de Santiago del Estero, donde ayer lunes seguían las protestas de reclusos y de sus familiares.
“Están todos muy bien de salud, he recorrido todo el penal y hablé con todos, esto es lo que ellos quieren que les diga”, dijo el juez Ramón Tarchini frente a un tumulto de familiares de reclusos que a los gritos le exigieron “justicia” y garantías de que no habrá “más represión”.
El magistrado ratificó que “por ahora son 31” los muertos en la tragedia ocurrida al anochecer del domingo, pero evitó informar sobre el número de heridos, que fuentes policiales calcularon en una treintena, de los cuales nueve están en grave estado.
Edificio obsoleto
Otras fuentes judiciales admitieron que el presidio, que albergaba a 480 reclusos, “es un edificio obsoleto” que “está al límite” de su capacidad, mientras que abogados de los presos afirmaron que el trato a los detenidos “es inhumano”.
En tanto, continuaban las protestas a gritos de unos 100 reclusos en medio de movimientos de las fuerzas de seguridad para asegurar el control del presidio de Santiago del Estero, capital de la provincia homónima, a 1,150 kilómetros al noreste de Buenos Aires.
En un momento de la protesta, por una de las ventanas del penal se vieron llamas que provenían de un colchón y sábanas a las que los reclusos prendieron fuego y que fue apagado por una dotación de bomberos que permanece en el penal con extintores y tubos de oxígeno.
“No hay ningún tipo de represión desde la noche del domingo”, cuando se sofocó el incendio que habían desatado los amotinados, afirmó Tarchini, luego de subrayar que están dadas “todas las garantías” para los reclusos.
El juez aseguró a los periodistas que está “todo tranquilo” dentro del penal, donde, según indicó, “la mayoría” de los reclusos está “bajo proceso o sin condena en firme”.
“Espero que esta tranquilidad continúe”, señaló en medio de los gritos de familiares que temen por la vida de los reclusos y movimientos de las fuerzas de seguridad que rodean al penal.
Familiares los acompañan en protesta
La tragedia se desató el domingo por la tarde, luego del horario de visitas, cuando se amotinaron 42 detenidos en uno de los pabellones y causaron un incendio del que no pudieron escapar por haber bloqueado el acceso al lugar, según las autoridades penitenciarias.
Unos 200 familiares de reclusos permanecen protestando a las puertas del penal, donde prendieron fuego a neumáticos y acusaron de “asesinos” a los jefes del servicio penitenciario provincial, quienes insisten en que el motín e incendio fue parte de un intento de fuga.
“Les doy todas las garantías de que se investigará esto hasta las últimas consecuencias”, insistió el juez Tarchini.
Fuentes de la Policía de Santiago del Estero señalaron que la mayoría de las víctimas murió por la inhalación de los gases tóxicos que produce la combustión de los colchones.