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Hoy sale sentencia histórica en España


MADRID / EFE
El tribunal que juzgó la matanza terrorista del 11 de marzo de 2004 en Madrid, que costó la vida a 191 personas y heridas a otras 1,841, dará a conocer hoy, miércoles, su sentencia, el fallo judicial más esperado de los últimos años en España.
El presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, hará una lectura resumida del fallo, cuatro meses después de que terminara el juicio contra los 29 acusados, en su mayoría vinculados al entorno de la red terrorista Al Qaeda.
La sentencia llega tres años y medio después de la explosión de 10 bombas en cuatro trenes de cercanías de Madrid, en plena hora punta y con 10 minutos de intervalo, que sembraron el terror en la capital de España a sólo tres días de las elecciones generales.
El escenario será el mismo de la vista oral que se celebró entre los meses de febrero y julio: la sala especial para macrojuicios que la Audiencia Nacional tiene habilitada a las afueras de Madrid.

Refuerzan medidas de seguridad
El ministerio del Interior ha reforzado las medidas de seguridad, que desde el comienzo del juicio, el pasado 15 de febrero, mantiene activado en el nivel 2 de alerta antiterrorista, que supone una significativa presencia policial en puntos neurálgicos.
La gran expectativa tiene que ver no sólo con el contenido de la sentencia y con el deseo de las familias de que se haga justicia, sino con las lecturas políticas de lo que, a partir de mañana, se convertirá en la versión oficial de la matanza del 11-M.
La sombra de la organización terrorista vasca ETA ha estado presente en los argumentos de los defensores de la llamada “teoría de la conspiración”, auspiciada principalmente por sectores y medios de prensa conservadores, que afirman que la matanza fue preparada para evitar la victoria del Partido Popular (PP) el 14 de marzo.
Antes de los atentados, las encuestas pronosticaban que el Partido Popular revalidaría sus mayorías de 1996 y 2000, pero los tres días que pasaron entre la matanza y la cita en las urnas, en las que el Gobierno culpó a ETA, echaron por tierra los pronósticos y la victoria fue para el socialista José Luis Rodríguez Zapatero.
José María Aznar, Presidente del Ejecutivo en aquel momento, dijo ante la comisión parlamentaria que investigó los atentados en 2004, que “la autoría intelectual de quien planificaron estos atentados no hay que buscarla en desiertos lejanos ni en montañas remotas”.
En la instrucción del juicio se afirmó que la hipótesis de que la banda terrorista vasca estuviera implicada tenía “nula consistencia”, pero el tribunal admitió interrogar a tres etarras.
Se trató del ex dirigente Henri Parot y de los activistas Gorka Vidal e Izkur Badillo, detenidos días antes del 11-M cuando llevaban a Madrid una furgoneta cargada de explosivos, quienes negaron cualquier relación con grupos radicales islámicos.