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Colombia elige gobiernos locales en clima de calma

* Izquierda gana la alcaldía de Bogotá y derrota a candidato del presidente Álvaro Uribe

La oposición de izquierda en Colombia retuvo este domingo la alcaldía de Bogotá, en el marco de unas elecciones regionales que transcurrieron con relativa calma, salvo hechos aislados en los que murió un policía y la suspensión de los comicios en dos pequeñas localidades.
El izquierdista Samuel Moreno fue elegido alcalde de la capital frente a Enrique Peñalosa --apoyado por el presidente Álvaro Uribe--, con resultados parciales de 43.18% y 28.9%, respectivamente, según datos oficiales.
La campaña previa a los comicios estuvo marcada por los asesinatos de 29 aspirantes, atribuidos en su mayoría a la guerrilla de las FARC, y por denuncias sobre presiones de grupos armados de ultraderecha para extender su influencia.
El ministro del Interior, Carlos Holguín, dijo sin embargo que, en general, “el comportamiento de la población ha sido ejemplar y demuestra la fortaleza de la democracia”.
El ex canciller argentino, Dante Caputo, indicó que la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) que dirige, recibió denuncias de amenazas a candidatos, actos para sembrar temor entre los electores y presiones de clientelismo como la compra de votos.
Pero subrayó que se trata de hechos aislados que “no han alterado significativamente el normal desarrollo de la jornada”.
En las principales ciudades, los comicios se cumplieron sin contratiempos, según el Ministerio del Interior, que señaló que en dos pequeñas poblaciones no se pudo realizar normalmente la votación.
Se trata de Argelia (suroeste), en donde las amenazas de la guerrilla de las FARC hicieron que los electores no acudieran a votar, y de Castilla La Nueva (sureste), donde se registró una asonada entre la población.
En Argelia, ubicada en una zona indígena del departamento del Cauca, se registró además la muerte de un agente de policía por parte de las FARC, de acuerdo con el reporte oficial.
Los insurgentes además dinamitaron dos torres de electricidad en Nariño, departamento fronterizo con Ecuador, y dejaron varias poblaciones sin ese servicio, lo que perturbó la jornada pero no la impidió.
La Fiscalía informó que 49 personas fueron detenidas acusadas de delitos contra el sufragio, especialmente por posesión de documentos de identidad ajenos.
Las urnas se cerraron a las 16H00 locales (21H00 GMT), tras ocho horas de votación en la que se esperaba acudieran 27.5 millones de electores habilitados.
En una jornada que se vio afectada en casi todo el país por fuertes lluvias, los colombianos votaron para elegir 32 gobernadores departamentales, un mil 98 alcaldes y miembros de las asambleas de diputados (provinciales), Concejos y juntas locales de ediles.
Las expectativas se concentraron en la disputa de la alcaldía de Bogotá, donde se impuso Moreno, del opositor Polo Democrático Alternativo, ratificando el favoritismo que le daban las encuestas.
La alcaldía de Bogotá, considerado el cargo de elección más importante del país después de de presidente de la República, desde 2003 está en manos de la izquierda.
El presidente Álvaro Uribe, al inicio de la jornada electoral llamó a sus compatriotas a abstenerse de elegir a candidatos aliados de la guerrilla y rechazar la compra de votos.
“Reitero que por el bien de la democracia, que nadie apoye a candidatos de la guerrilla y que se rechace la compra de votos”, aseguró Uribe al sufragar a primera hora en la sede del Congreso, en la céntrica Plaza de Bolívar de Bogotá.
La oposición de izquierda acusó este domingo al mandatario colombiano de actuar en forma parcializada.
“Al presidente se le olvidó que él es el símbolo de la unidad nacional. El martes vamos a presentar una acusación en la Cámara de Representantes en su contra por indebida participación en política, y, en segundo lugar, por injuria y calumnia”, señaló el congresista Jaime Dussán, del PDA.
Una misión independiente de elección electoral, de universidades y organizaciones no gubernamentales, denunció que estos comicios regionales fueron marcados por la presencia de ríos de dinero que violan los topes legales, y cuyos donantes asumen en muchos casos como aportes para acceder a millonarios contratos y prebendas personales.