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Incendios siguen en retirada en California

* Temperaturas más bajas y vientos más calmos permiten a bomberos contener mayoría de los focos

Los devastadores incendios que afectan California se encontraban en retirada este sábado, mientras que expertos manifestaban su preocupación por los problemas en la salud generados por las densas columnas de humo que rodean la región.
Temperaturas más bajas y vientos más calmos permitieron a los bomberos contener o apagar la mayoría de los 23 focos ígneos que irrumpieron desde el domingo, provocando siete muertos, destruyendo 1,800 casas y desplazando a 640,000 personas.
Personal del cuerpo de bomberos adelantó que tres de los focos más grandes podrán ser controlados en diez días, ofreciendo la perspectiva de un retorno a la normalidad tras uno de los peores desastres incendiarios de la historia de California.
Sin embargo, los californianos permanecían amenazados por las consecuencias paralelas del incendio, que ha elevado los niveles de polución del aire tres veces por encima de lo normal, incrementando la preocupación de los ancianos, los niños y las personas con problemas respiratorios.
Patricia Rey, portavoz de la Agencia de Protección Medioambiental, indicó que las autoridades solicitaban a la gente en las zonas afectadas por el fuego, que se quedaran dentro de sus casas.
“A los grupos más sensibles, los queremos mantener dentro de sus casas, indicándoles que procuren evitar la práctica prolongada de ejercicios. Si lo pueden hacer bajo techo será mucho mejor. Les decimos que prendan el aire acondicionado en lugar de abrir las ventanas”, indicó. Los incendios han quemado unas 203,000 hectáreas de bosques.
La oficina de servicios de emergencia del gobernador de California sostuvo que las condiciones climáticas habían dado un respiro a los bomberos, pero que éstos se mantenían vigilantes. Sin embargo, unas 20,600 viviendas aún corren peligro por las llamas.
“El clima permitió al personal de bomberos hacer grandes progresos, pero aún queda un largo camino por delante”, dijo la portavoz Rochelle Jenkins.
“El tiempo está ayudando, pero debemos prepararnos para lo peor y esperar lo mejor, y así es como vamos a proceder en los próximos días”, agregó.
El Servicio Meteorológico estadounidense advirtió que el tiempo podía plantear problemas este domingo, con menos humedad y vientos que podrían llegar a 25-40 km/h en cañones y desfiladeros.
Los incendios fueron los más destructivos en el estado desde 2003, cuando 22 personas perdieron la vida y más de 3,000 se quedaron sin hogar.
El gobernador Arnold Schwarzenegger dijo el viernes que los esfuerzos se habían desplazado desde el control de la crisis a la reconstrucción.
“La primera semana fue como una carrera rápida, pero la próxima fase será como una maratón”, dijo el gobernador en Sacramento, la capital del estado. “Lo más importante es reconstruir las vidas de las personas”, aseguró.
“La vida de centenares de miles de californianos se ha transformado en un caos (...) No será fácil. Aún nos quedan muchas, muchas tareas difíciles por hacer”, añadió.
Funcionarios del Condado de San Diego indicaron este sábado que 640,000 personas, una cifra por encima de las estimaciones previas, habían sido desplazadas por el desastre. Cientos de expertos en salud mental han sido enviados a todos los rincones del estado para ofrecer consuelo y apoyo a las miles de personas afectadas.
“Algunos de ellos están sobrepasados, muy tristes, estresados, enojados y frustrados”, indicó Karen Hoganson, una sicóloga de la Cruz Roja que pasó los últimos días apoyando gente en el estadio Qualcomm de San Diego.
Simultáneamente, funcionarios de California han implementado una fuerza especial para investigar aseguradoras y contratos fraudulentos, así como a estafadores que pretendan reclamar indemnizaciones.
“Es realmente una lástima que cada vez que ocurre un desastre en California, estafadores lleguen a la zona de desastre para tratar de embaucar a las víctimas”, indicó el Comisionado sobre Seguros Steve Poizner, este viernes.
Funcionarios del condado de San Diego calculan que los daños a la propiedad pueden llegar a 1,600 millones de dólares.
Los orígenes de los diversos incendios varían desde la caída de una línea de electricidad a eventuales pirómanos.