Internacionales

Parlamento otorga nuevos poderes a Hugo Chávez

* Aumenta su periodo a siete años, puede reelegirse sin límite de veces, "remover" a su vicepresidente y "designar y remover" autoridades regionales

El Congreso de Venezuela otorgó nuevas facultades al presidente al reformar 69 de 350 artículos de la Constitución, para permitir la reelección continua sin límite de veces y aumentar el periodo presidencial a siete años. El mandatario también podrá “remover” a su vicepresidente, “designar y remover” vicepresidentes y autoridades para gobernar nuevas regiones federales que decida crear.
Una nueva atribución presidencial es “crear o suprimir las provincias federales, territorios federales, ciudades federales, distritos funcionales, municipios federales, regiones marítimas, regiones estratégicas y distritos insulares y ciudades comunales”.
El presidente podrá promover a “oficiales de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en todos los grados y jerarquías”, una facultad que estaba en manos del Congreso.
La reforma crea el Poder Popular “que no nace del sufragio, sino de la condición de los grupos humanos organizados”, y el presidente dispondrá de una partida presupuestal para financiar los consejos comunales.
La reforma elimina la autonomía del Banco Central y permite al presidente “administrar la Hacienda Pública, las reservas internacionales, así como el establecimiento y regulación de la política monetaria”.
El mandatario podrá “declarar los estados de excepción” en caso de un golpe de Estado, invasión, guerra o desastre natural, pero la suspensión de garantías incluirá el derecho a la información, volviendo así a la Constitución de 1961 en una materia que había sido superada en 1999.
Desde enero, el Congreso otorgó a Chávez plenos poderes para legislar por decreto durante año y medio, mediante una Ley Habilitante, que le permitió decretar nacionalizaciones en las telecomunicaciones, la electricidad y los hidrocarburos.
Emerge disidencia chavista
El Congreso, que está integrado totalmente por diputados oficialistas, vio surgir una pequeña disidencia interna en el debate sobre la reforma, atrincherada en las curules de la esquina inferior derecha del hemiciclo.
La furia se desató contra los diputados del partido Podemos --que dio al presidente Hugo Chávez 10% de los votos para su reelección en diciembre--, quienes fueron amargamente criticados y objeto de sorna por haber calificado de “inconstitucional” el procedimiento de reforma.
Los diputados de Podemos reclamaron la “intolerancia” de sus compañeros de ruta y entonaron la voz discordante al proyecto de reforma de 69 artículos de la Constitución, en un pleno sin presencia opositora por el boicot electoral en los comicios parlamentarios de 2005.
Acusados de “traidores”, “cobardes” y “doblecaras” por Chávez, los seis congresistas de esta formación de izquierda moderada salvaron su voto por considerar que “están siendo violados los procedimientos para reformar” la Constitución de 1999.