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Muere anciana de 82 años casada con joven argentino

Expertos aseguran que la mujer alcanza su mayor intensidad sexual cuando el hombre comienza a decaer

Adelfa Volpe, una argentina de 82 años que a fines de septiembre se casó con un joven de 24 años, Reinaldo Wavegche, falleció anoche. Pero no es un caso aislado, sobre todo en el mundo del espectáculo, donde artistas como Madonna, Diane Keaton o Demi Moore han roto el tabú.
Ambos se querían y se casaron para sellar "un gran amor", dijo su viudo. Reinaldo convivía con ella desde hace seis años tras la muerte de su madre, que era amiga íntima de Adelfa.
Los amores de mujeres maduras y hombres jóvenes siguen llamando la atención pública en la sociedad contemporánea a pesar de que las mujeres con poder y fama cada vez más rompen tabúes y se relacionan con parejas mucho más jóvenes que ellas.
Esta pequeña revolución empieza a sentirse en la vida cotidiana de forma lenta y silenciosa, aunque sólo salga a la palestra cuando las famosas se muestran públicamente encantadas de la vida que llevan.
Relaciones inversas
Relaciones inversas de famosas son numerosas hoy por hoy: Madonna (49) y Guy Ritchie (39); Susan Sarandon (61) y Tim Robbins (49); Demi Moore (45) y Ashthon Kutcher (29); Cameron Díaz (35) y su ex novio Justin Timberlake (26); Mira Sorvino (40) y Chris Backus (25); Diane Keaton (61) y Keanu Reeves (43), y Francesca Annis (63) y Ralph Fiennes (45).
Pero también ya lo eran entre las damas del celuloide clásico que se han casado o han mantenido largas relaciones, como son Elizabeth Taylor (y su ex marido Larry Fortensky), Gina Lollobrigida (y su ex novio Javier Rigau), Audrey Hepburn (y su ex marido Andrea Dotti) y Cher (y su ex marido Gregg Allman).
En España, el panorama se presenta más acomodaticio a la tradición con excepción de las actrices de los ojos grandes: Sara Montiel, que estuvo casada con el cubano Tony Hernández, y Marujita Díaz, pareja del también cubano Dinio.

Hoy en día, esta tendencia podría parecer una moda, pero incluso existen precedentes históricos en las relaciones asimétricas en las cortes europeas y en el Lejano y Medio Oriente.
Cuarenta y veinte
Una mujer de 40 o 45 años y un hombre de 25, según los expertos, están en su apogeo sexual. La mujer alcanza su mayor intensidad sexual cuando el hombre comienza a decaer. Así que ellas ganan y ellos pierden el apetito sexual en el correr de los años.
Las motivaciones, según los psicólogos, que pueden llevar a una pareja asimétrica a enamorarse son múltiples, desde las más radicales, como el complejo de Edipo por parte de él, hasta la ilusión por rejuvenecer de ella. Aunque la opinión popular tiende a creer que cuando la diferencia entre los cónyuges es amplia entonces el dinero está por medio.
Sea lo que fuere, el tabú ante una relación de mujer madura y hombre joven prevalece en el tiempo aunque quién puede contestar a la pregunta: ¿el amor entre los cónyuges de una pareja tiene edad?.