Internacionales

Crece tensión y enfrentamientos entre Turquía y el PKK

* Combates comenzaron desde la noche del sábado * Operación militar en respuesta a incursiones de separatistas kurdos

Estambul / EFE

La tensión entre Turquía y los kurdos creció ayer en la frontera norte de Irak, donde recrudecieron los combates, en los que ayer han muerto doce soldados turcos y 32 milicianos del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).
Los enfrentamientos se prolongaron desde la pasada noche en combates que continuaban ayer cerca en la región fronteriza con Irak, los que incluyeron fuego de artillería y el empleo de la aviación, según fuentes militares turcas.
El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Turquía informó en un comunicado de que los combates responden a una amplia operación militar por tierra y aire en respuesta al ataque lanzado por separatistas kurdos en las inmediaciones de Yuksekova, población de la provincia suroriental de Hakkari, en la zona del Kurdistán turco fronteriza con Irak.
El comunicado del Ejército cifraba los soldados turcos muertos en 12 y en 16 los heridos, aunque medios locales informaron de, al menos, 17 militares fallecidos y 14 más heridos.
A través de la agencia pro kurda Firat, el PKK desmintió haber sufrido bajas entre sus activistas, que a su vez acusaron al Ejército turco de haber penetrado en territorio iraquí, desde donde fue, supuestamente repelido por estos activistas kurdos.
También diez civiles resultaron heridos ayer al explotar una mina probablemente colocada por el PKK al paso de un microbús en la misma provincia de Hakkari, donde se produjeron los combates.
Además, aviones de combate turcos bombardearon ayer un puente en la localidad fronteriza de Nazduri (en el Kurdistán iraquí), según fuentes de seguridad de la ciudad de Dohuk, a unos 500 kilómetros al norte de Bagdad. Las fuentes confirmaron a Efe que tras el ataque, en el que no hubo víctimas, el puente quedó totalmente destruido.
Asimismo, relataron que continúan los bombardeos de la artillería y la aviación turcas contra las poblaciones del Kurdistán iraquí fronterizas con Turquía. Fuentes citadas por la agencia de noticias iraquí "Aswat al Iraq" indicaron anteriormente que al menos 85 proyectiles de la artillería turca habían impactado contra pueblos en las zonas de Zajo y Al Emadiya.
Por su parte, el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, condenó el atentado de los terroristas kurdos, al igual que los principales dirigentes políticos de Turquía.

Bagdad rechaza incursión
Bagdad ha rechazado de plano una incursión de las Fuerzas Armadas turcas en el norte del territorio iraquí, considerado como la zona más próspera de Irak y relativamente tranquila hasta los últimos incidentes con Turquía.
Desde Washington llegaron condolencias por los soldados turcos abatidos en las últimas 24 horas. El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, condenó "enérgicamente los ataques violentos en la provincia de Hakkari", dijo en un comunicado el portavoz de la Casa Blanca, Gordon Johndroe, quien afirmó que estas acciones "son inaceptables y deben cesar ya".
Igualmente, el portavoz del departamento de Estado estadounidense, Sean McCormack, se mostró indignado por el ataque, y condenó categóricamente al PKK por lo ocurrido.
McCormack indicó que el Departamento de Estado "seguirá trabajando con los gobiernos turco e iraquí para poner freno a esta organización terrorista", a la que acusó de "haber dejado un reguero de sangre que sólo sirve para perpetuar el sufrimiento". Además, hizo un llamamiento al Ggobierno de Irak y al de la región kurda para que cese la presencia de militantes del PKK en territorio iraquí.
Los principales dirigentes civiles, encabezados por el presidente turco, Abdullah Gül, junto con el primer ministro Erdogan, y la cúpula militar de Turquía, se reunieron a las 20.00 (17.00 GMT) para evaluar las posibles respuestas a los ataques del PKK.
El Parlamento turco aprobó esta semana las operaciones militares transfronterizas desde el suelo nacional, tras una propuesta del Gobierno de Erdogan, que ha dado muestras de agotar la paciencia respecto a los kurdos.