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Triple crimen de policías conmociona a Argentina


Tres policías que custodiaban una planta de comunicaciones en un predio oficial fueron acribillados la madrugada del viernes por un grupo comando, en un hecho que el presidente argentino, Néstor Kirchner, vinculó con su política de derechos humanos y con la proximidad de las elecciones generales del 28 de octubre.
"No es casualidad que (este hecho) se dé tan pocos días antes de las elecciones", dijo Kirchner en un acto en la Casa Rosada (sede del gobierno) y advirtió que el episodio "genera mucha incertidumbre".
El triple crimen ocurrió en el predio de una planta transmisora de datos donde están los equipos de comunicación del ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, un distrito clave donde habita el 40% de los electores del país.
El ministro provincial de Seguridad, León Arslanian, atribuyó el triple crimen a "una venganza de delincuentes o a un acto de terror para instalar un clima de inestabilidad y alarma antes de las elecciones".
En la recta final hacia los comicios, en las que los sondeos anticipan un triunfo de la primera dama y candidata Cristina Fernández (peronista progresista), la cuestión de la inseguridad encabeza las preocupaciones de los argentinos y se metió de lleno en la campaña.
“…no nos van a derrotar”
"Por más que nos hieran, por más que nos golpeen, no nos van a derrotar", dijo la senadora al sumarse en un acto a los repudios por los homicidios.
Kirchner se manifestó conmovido por el triple crimen que calificó de "acto de salvajismo absoluto" y señaló una posible vinculación del hecho con el avance de juicios contra acusados de crímenes de lesa humanidad en la última dictadura (1976-83).
"Esto puede tener que ver con algún ajuste de cuentas, con algún ajuste mafioso, o con los juicios que se llevan adelante" contra represores, dijo el mandatario.
Impulsado por Kirchner, el Congreso anuló en 2003 las leyes de amnistía, lo que permitió reabrir decenas de causas judiciales por los crímenes de la dictadura que dejó 30 mil desaparecidos, según organismos humanitarios.
Con cerca de un millar de encausados, entre 2006 y 2007 fueron juzgados y condenados un ex policía, un ex jefe policial de la provincia de Buenos Aires y un cura, y se inició el jueves el primer juicio contra un integrante de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), emblemático centro de detención dictatorial.
Dos de ellos recibieron varias puñaladas
El secuestro en septiembre de 2006 de Julio López, un testigo clave en la condena a prisión perpetua del ex jefe policial Miguel Etchecolatz y de quien no se tiene noticias desde entonces, también había sido atribuido por Kirchner a fuerzas residuales de la dictadura.

Los cuerpos de los policías asesinados fueron encontrados por un efectivo que llegó la mañana del viernes para relevarlos en la custodia del predio ubicado en las afueras de la ciudad de La Plata, a 60 kilómetros al sur de Buenos Aires.
Dos de los policías recibieron varias puñaladas de arma blanca antes de ser ultimados con certeros balazos en la cabeza, y el tercero fue acribillado por la espalda cuando intentaba escapar tras resistirse, todos con armas de calibre 9 milímetros, según las primeras pericias de los forenses.
Las víctimas fueron el sargento Pedro Díaz y los jóvenes oficiales Ricardo Barbosa y Alejandro Vatalaro.
Díaz había participado en la captura de una banda de delincuentes, que se habían refugiado un mes atrás en ese mismo lugar, por lo que no se desestima la hipótesis de una venganza, dijo Arslanian.
Los homicidas se llevaron armas y se escaparon en un automóvil policial que abandonaron a cinco kilómetros, pero el ministro desestimó el móvil del robo, argumento esgrimido por dirigentes de la oposición.
"No veo el trasfondo político, es un hecho terrible que marca el incesante incremento de la delincuencia. Mi preocupación es que se han robado armas", dijo Francisco de Narváez, candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires por el derechista Unión-Pro.