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Otro adolescente desata balacera en escuela de EU

* Joven de catorce años deja cuatro heridos de bala y luego se suicida

Un joven armado de 14 años abrió fuego el miércoles en una escuela secundaria de la ciudad de Cleveland (Ohio, este), hiriendo al menos a cuatro personas, y luego se suicidó, en el último de una reciente serie de tiroteos en Estados Unidos.
“El tirador es un estudiante de 14 años de la escuela Success Tech. Cometió suicidio”, dijo en conferencia de prensa el alcalde de Cleveland, Frank Jackson, al señalar que cuatro personas fueron heridas de bala en el incidente.
En una conferencia de prensa afuera del establecimiento escolar, Jackson confirmó que dos adultos y dos estudiantes recibieron disparos. Otro estudiante se lastimó la rodilla cuando intentaba escapar. “Todos los niños están en condición buena y estable”, dijo Jackson, aunque declaró que los adultos estaban más graves.
Medios locales dijeron que el estudiante de 14 años estaba frustrado tras ser suspendido de la escuela el martes.
Llegó a la escuela en la mañana del miércoles y avanzó por los corredores con un arma en cada mano. Se escucharon disparos en dos pisos distintos. Algunos estudiantes y maestros corrieron afuera al escuchar los disparos, en tanto otros se escondieron en armarios y debajo de escritorios.
“Sé que ese tipo estaba loco. Lo sabíamos. Uno sabe cuando la gente está loca, por favor”, dijo a la cadena televisiva CNN un estudiante que escapó al darse cuenta de los disparos. “Estaba en mi clase, siempre usaba un sobretodo”, agregó.
El atacante fue descrito por otros estudiantes como un chico solitario y adorador del diablo, que gustaba hacer bromas acerca de disparar contra otros estudiantes enfrente de los profesores. Pero otro estudiante dijo a la estación de noticias WKYC: “No creo que lo dijera en serio (...) Creo que sólo quería ser popular”.
Success Tech tiene 165 estudiantes y 30 profesores. El establecimiento fue fundado hace cinco años con una subvención de la Fundación de Bill y Melinda Gates con el compromiso de ser una escuela superior concentrada en temas tecnológicos en la que cada alumno tendría acceso a su propio ordenador.
A pesar de la violencia que azota a las escuelas superiores de EU, Success Tech no tiene detectores de metales, algo que es tristemente habitual en los centros escolares estadounidenses.
Success Tech se autocalifica en su página Web como una escuela superior “pequeña y no convencional que provee un ambiente de aprendizaje en el que todos los estudiantes creen que tienen capacidad de conseguir el éxito”.
El enfado por la suspensión de que fue objeto el agresor parece ser el motivo por el que el adolescente apareció armado en la escuela y abrió fuego de manera indiscriminada. Los estudiantes, según las mismas fuentes, se protegieron de los disparos detrás de los muebles y por los suelos.
Padres desesperados llegaron a la escuela secundaria para conocer el estado de sus hijos, pero a varios se les ordenó esperar hasta que los estudiantes fueran entrevistados. Varios adultos se quejaron de que el centro educativo rehusó peticiones recientes de contratar a un guardia de seguridad.
El jefe del distrito escolar de Cleveland, Eugene Sanders, dijo que un grupo de consejeros estaba ayudando a los estudiantes tras el tiroteo, aunque no se tomó de inmediato una decisión sobre cuándo se reanudarían las clases.
Éste fue el último de una serie de tiroteos en las últimas semanas: uno en la Universidad del Estado de Delaware (con saldo de dos heridos), otro en un taller de neumáticos en Simi Valley, California (dos muertos y dos heridos); y uno más en un pueblo de Wisconsin, donde un adjunto del sheriff mató a su ex novia y a otros cinco jóvenes.
Los incidentes de este miércoles recordaron el horror de la matanza de Columbine, donde en abril de 1999 dos estudiantes mataron a 12 estudiantes y un profesor, e hirieron a otros 24, antes de suicidarse, suceso que hundió a Estados Unidos en un debate sobre su “cultura de las armas”, pero sin que se produjeran mayores cambios legislativos.
Una reacción similar se produjo en abril de este año, cuando un estudiante con problemas mentales, Cho Seung-Hui, mató a 32 personas en la Universidad Virginia Tech, antes de suicidarse.