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Un solo voto podrá decidir el futuro económico de Costa Rica

El presidente Oscar Arias mañana agotará todos los esfuerzos para que el Congreso de la República cumpla con el trámite de ratificarlo o rechazar el TLC con EEUU

Un total de 2.654.627 costarricenses están convocados este domingo a las urnas para votar sí o no a un Tratado de Libre Comercio con EEUU en un referendo que se puede ganar o perder por un solo voto de diferencia.
Para que el resultado sea vinculante únicamente es necesario que vote al manos el 40 por ciento de los ciudadanos con derecho a sufragio, es decir 1.061.851 votantes.
En juego está, además de lo que concierne a Costa Rica, la consolidación del proceso de integración centromericana y, por tanto, el curso de las negociaciones de una tratado de libre comercio entre la región y la Unión Europea (UE).
La UE ha condicionado su acuerdo con los países centroamericanos a que exista una unión aduanera entre ellos, lo que estará en peligro si Costa Rica no ratifica el TLC con EEUU.
El TLC firmado en 2004 por Centroamérica, República Dominicana y EEUU está vigente en todos los países signatarios excepto en Costa Rica.
El gobierno del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, que defiende la adhesión a ese tratado, decidió convocar este referéndum tras agotar todos los esfuerzos para que el Congreso de la república cumpliera con el trámite de ratificarlo o rechazarlo.
Del total del padrón electoral, 1.327.606 son hombres y 1.327.021 son mujeres, quienes no están obligados a votar.
La campaña a favor de una y otra posición concluyó el pasado jueves y dio paso a un período de 48 horas para la reflexión durante las cuales lo único que está prohibido es hacer propaganda política.
A diferencia de lo que sucede en las elecciones presidenciales, en este caso no se impone la ley seca o prohibición de expender bebidas alcohólicas, como es habitual en las jornadas de reflexión previas a los comicios en la mayoría de países latinoamericanos.
Los centros de votación en todo el país son 4.932, incluidos los de la Isla del Coco, ubicada a más de 500 kilómetros desde la costa del Pacífico, y los instalados en los centros penitenciarios.
La provincia con mayor número de votantes es la de San José, con 966.817 empadronados en el registro electoral.
Las medidas de seguridad son apenas imperceptibles en la capital del país, donde se aprecia una normalidad absoluta a pocas horas de iniciarse la jornada electoral.
El Ministerio de Seguridad, no obstante, informó de que ha establecido un dispositivo que "tiene como intención garantizar la seguridad para los más de 2 millones y medio de habitantes que pueden emitir su voto".
Este dispositivo e esta a cargo de la policía, único instituto armado en este país, que no tiene Ejército.
El Ministerio de Seguridad colaborará en la tarea del resguardo de los 33 centros de acopio que mantiene el Tribunal Supremo de Elecciones.
El Viceministro de ese departamento, Rafael Gutiérrez, responsable del dispositivo de seguridad, explicó que desde hace más de un mes y hasta que concluya el proceso electoral los efectivos destinados a tal efecto están bajo la autoridad del Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Un promedio de 800 patrullas policiales motorizadas por cada una de las diez regiones policiales en que se divide el país serán desplegados y estarán a las órdenes de los delegados del TSE en los centros de votación, explicó el viceministro.
Las centros de votación, ubicados en escuelas públicas y privadas, abrirán a las 06.00 hora local (12.00 GMT) y cerrarán a las 18.00 hora local (00.00 GMT del lunes).
El TSE ha anunciado que ofrecerá los primeros resultados aproximadamente a las 20.30 hora local (02.30 GMT del lunes), con un porcentaje de votos escrutados suficientemente significativo.
Esta consulta popular es atendida por 160 observadores internacionales, de los cuales 80 son de la Organización de Estados Americanos (OEA) y el resto de países amigos y del Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH), institución internacional autónoma de carácter académico con sede en la capital costarricense.
El propio secretario general de la OEA, el chileno José Miguel Insulza, observará sobre el terreno el desarrollo del referendo.
"Estoy seguro que este proceso va a ser como todos los de Costa Rica, participativo y transparente. Yo no me preocupo por el proceso mismo y probablemente las conclusiones a las que lleguemos sean esas, que todo se dio con transparencia", dijo Insulza el pasado viernes poco después de llegar a San José.
El secretario general de la OEA, no obstante, con consideró que este referendo tendrá un impacto en Latinoamérica "más allá de la materia comercial".
Este referendo, además de ser el primero en la historia de Costa Rica, es también el único que se ha celebrado en Latinoamérica para aprobar o rechazar un tratado de libre comercio con EEUU.