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Se estrella avión en la capital congoleña

* Nave cayó sobre una decena de casas en Kimbaseke, una comuna muy poblada cercana al aeropuerto

KINSHASA / AFP

Treinta y ocho personas murieron y treinta resultaron heridas ayer jueves al estrellarse un avión de una compañía privada en un barrio popular del este de Kinshasa, según informó el ministerio de Asuntos Humanitarios de la República Democrática del Congo (RDC).
“En el avión viajaban 20 pasajeros, además de los tres tripulantes, y murieron todos”, precisó un comunicado transmitido a la AFP la noche del jueves.
Otras 15 personas murieron y 30 resultaron heridas en tierra al estrellarse el avión sobre una decena de casas en Kimbaseke, una comuna muy poblada cercana al aeropuerto internacional de Kinshasa-Ndjili, desde donde había despegado el avión, añadió el texto.
El avión, un Antonov 26 de la compañía Africa One, que volaba por cuenta de la compañía Malila Airlift, “no llegó a despegar” y “se estrelló alrededor de las 10H40 (09H40 GMT)”, según el ministerio, que dijo ignorar las causas del accidente.
Antes de incendiarse, el avión topó con una decena de casas del barrio de Masina, una zona popular densamente poblada al este de Kinshasa, entre el aeropuerto internacional de Ndjili y el río Congo, explicaron a la AFP algunos testigos.
El avión tenía como destino Tshikapa, en el Kasai occidental, una región del centro de la RDC, a unos 650 km de Kinshasa.
Los accidentes aéreos son frecuentes en ese país africano, con más de 50 compañías privadas y una aerolínea nacional. Sus aviones son, en general, viejos aparatos de fabricación soviética cuyas licencias de vuelo no están en regla.
En 2003, un Iliuchin-76 se estrelló entre Kinshasa y Lubumbashi, y causó al menos 200 muertos. En 1996, un avión de carga Antonov 32 se estrelló en el mercado del centro de Kinshasa y dejó más de 300 muertos.
Un responsable de la Dirección de Vías Aéreas (RVA) indicó a la AFP que la mayoría de las compañías aéreas congoleñas no declaran el número exacto de los pasajeros que viajan en sus aviones para intentar no pagar las correspondientes tasas aéreas.
Todas las compañías congolesas, excepto la empresa privada Hewa Bora, que vuela entre Kinshasa y Bruselas, figuran en la lista negra de las aerolíneas sobre las que pesa una prohibición de vuelo en la Unión Europea.