Internacionales

Junta militar birmana reprime las protestas

* Dos monjes fueron apaleados hasta morir mientras otro falleció por el disparo de un soldado

RANGÚN /AFP
Al menos cuatro personas, entre ellas tres monjes budistas, murieron ayer miércoles durante las protestas en favor de la democracia en Birmania reprimidas por la junta militar, cuyas fuerzas de seguridad dispararon en varias ocasiones para disolver a los manifestantes.
Dos de los monjes fueron apaleados hasta morir mientras que otro falleció por un disparo mientras intentaba quitarle el arma a un soldado en Rangún, explicaron dos fuentes oficiales a la AFP. Unas 100,000 personas salieron a las calles a pesar de las advertencias de la junta militar de que no consentirían concentraciones de más de cinco personas.
Tras nueve días de protestas, que fueron creciendo en importancia en todo el país, la Policía y los soldados birmanos, desplegados durante la víspera por el régimen, utilizaron este miércoles porras, gases lacrimógenos y hasta sus armas para disolver a los manifestantes. “¡Son unos idiotas, ustedes son unos idiotas!”, gritaba la muchedumbre en dirección de las fuerzas de seguridad.
Al menos un centenar de personas resultaron heridas, y unas 200 fueron detenidas, la mitad de ellas bonzos budistas, según una fuente diplomática occidental y testigos presenciales. La muerte del civil, por bala, fue confirmada a la AFP por el responsable de un hospital, bajo anonimato.
El balance de los monjes muertos fue precisado por una segunda fuente oficial, que indicó que las muertes se produjeron en la célebre pagoda de Shwedagon, punto de reunión de los religiosos desde que empezaron a desfilar el 18 de septiembre.
A pesar de los disparos y de la brutalidad de la Policía en los alrededores de la pagoda, unos 1,000 monjes consiguieron volver a reunirse en otro punto de Rangún, la antigua capital y la ciudad más importante del país. Los monjes intentaron dirigirse a la residencia de la gran dirigente opositora, la Premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, de 62 años de edad, en arresto domiciliario desde 2003.
El primer ministro del gobierno birmano en el exilio, Sein Win, afirmó en París que la opositora había sido trasladada a una prisión el domingo. Mientras desfilaban hacia el domicilio de la histórica dirigente, los monjes pidieron a la muchedumbre que se mantuviera alejada. “Por favor no se unan a nosotros. Nosotros nos ocuparemos de ello. No hagan nada violento”, pidieron a sus compatriotas.
El partido de Suu Kyi, la Liga Nacional para la Democracia, LND, declaró que el régimen militar había cometido “un error irreparable” al atacar a manifestantes pacíficos.
Durante la noche del martes, dos personalidades que apoyan al movimiento de protesta habían sido detenidas en sus domicilios. Se trata de Zaganar, el más famoso de los actores birmanos, y de Win Naing, un político moderado.
La Unión Europea y Estados Unidos condenaron conjuntamente la reacción de la junta militar, y pidieron a países vecinos como China (el principal aliado de Birmania) que presionen al régimen.
El Secretario General de la ONU anunció que mandaría urgentemente un enviado especial, Ibrahim Gambari, y conminó a los militares birmanos a que le brinden “total cooperación”.

Consejo de Seguridad ONU urge ingreso de su enviado
NUEVA YORK /AFP
El Consejo de Seguridad de ONU urgió a la junta militar birmana permitir ingresar al enviado especial de ONU, Ibrahim Gambari, tras una reunión este miércoles para analizar la situación en Birmania, donde la represión a manifestantes pro democracia dejó al menos cuatro muertos.
“Los miembros del Consejo expresaron su preocupación ante la situación y llamaron a la cautela, en particular del gobierno birmano”, declaró su presidente rotativo, el francés Jean Maurice Ripert, al final de la sesión convocada de urgencia.
“En ese contexto, expresaron su pleno apoyo a la misión de buenos oficios del secretario general de la ONU (Ban Ki Moon) y expresaron la importancia de que el enviado especial de la ONU (Ibrahim Gambari) sea recibido cuanto antes por las autoridades birmanas”, añadió.