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Morales se plantea si ONU debe cambiar sede

* “Llegamos aquí y nos vemos amenazados por el dueño de la casa”, afirma ante Asamblea General

Naciones Unidas /EFE
El presidente de Bolivia, Evo Morales, dijo ayer que la comunidad internacional debería plantearse la “posibilidad de cambiar la sede de la ONU”, después de los “insultos” recibidos por “el dueño de la casa”, el presidente de EU, George W. Bush.
Durante su intervención en el debate público de la 62 Asamblea General de la ONU, Morales denunció que su delegación tuvo muchos problemas para conseguir los visados de entrada en Estados Unidos y que al llegar al país se vieron “amenazados por el dueño de la casa”.
“Deberíamos de pensar en cambiar la sede de la ONU” tras esa situación, dijo Morales, en una intervención en la que el mandatario latinoamericano se dirigió directamente a los oyentes, sin limitarse a leer su discurso, como suele ser habitual.
En declaraciones a la prensa, el gobernante ya había criticado el martes la política de visados de Estados Unidos, por lo que confirmó su decisión de reclamar también esos permisos para la entrada de ciudadanos estadounidenses en Bolivia.
“El tema de las visas tiene que ser recíproco”, apuntó Morales, quien recordó que en 2006 tuvo que esperar ocho días para recibir ese documento para viajar a la Asamblea de la ONU.
Aseguró que su avión tuvo que esperar tres horas para aterrizar después de cambiar de aeropuerto. “Si nos tratan así (...), he llegado a pensar que sería conveniente cambiar la sede de la ONU”, señaló.
“Hemos tenido muchos problemas para entrar en EU porque parlamentarios y congresistas no pueden conseguir sus visados”, al tiempo que “los ministros estuvieron sometidos a un control de horas y horas”, dijo Morales ante el pleno de la ONU.
El líder boliviano también pidió a la comunidad internacional que convoque una cumbre mundial de las naciones indígenas, a las que definió como “pueblos de la cultura de la paciencia, del diálogo y de la vida”.
Señaló también que agradecía a todos los países del mundo, “menos a cuatro”, la adopción, la pasada semana, de la Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas que protegerá a los más de 370 millones de personas que integran estas comunidades vulnerables en todo el mundo.
Esa declaración, que tardó más de 20 años en aprobarse, fue ratificada por 143 votos a favor, 11 abstenciones y cuatro votos en contra, los de Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda.
Respecto a la situación interna de su país, Morales mostró su satisfacción por haber empezado a “descolonizarlo”, ya que antes “había embajadores de EU que quitaban y ponían a ministros”, al tiempo que recordó que Bolivia ya cerró el año pasado con superávit fiscal.
Ante los 192 miembros de la ONU, Morales también instó a hablar con más sinceridad sobre los problemas económicos que vive Bolivia y Sudamérica, entre otros, y lamentó que se haya acusado a algunos de sus gobernantes de ser “crueles dictadores”.
Morales hizo alusión a la intervención de Bush ante la Asamblea General, en la que denunció la falta de libertad que existe en algunas naciones. Bush se refirió en concreto a Birmania y Cuba, de la que dijo que “el largo mandato de un cruel dictador está llegando a su fin”, en una referencia a la salud del líder cubano Fidel Castro.
Desde la tribuna, Morales envió ayer “un saludo al comandante de la revolución, a Fidel (Castro)” y apuntó que el gobierno de La Habana “manda tropas a otros países para salvar vidas y no para acabar con ellas como hace Bush”.
Para el líder boliviano, reuniones como la de la Asamblea General de Naciones Unidas “son las mejores universidades” que tienen para seguir aprendiendo, pero, para ello, “es necesario hablar con sinceridad y no con falsedad sobre los problemas de la humanidad”. En ese sentido, apostó por “cambiar los modelos económicos” y “erradicar el capitalismo” del sistema económico internacional.