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Fujimoristas atacan al gobierno de Alan García

* Keiko Sofía, congresista e hija del ex presidente, acusa al mandatario de querer enterrar vivo a su padre

LIMA /AFP
Los fujimoristas, en pie de guerra tras la detención en Lima del extraditado Alberto Fujimori, atacan en todas direcciones: mientras Keiko Sofía, congresista e hija del ex presidente, acusa al mandatario Alan García de querer enterrar vivo a su padre, otros dirigentes se lanzan contra la prensa y la justicia.
“Lo que siento, señor presidente García, es que usted quiere enterrar vivo al ex presidente Fujimori, al jefe de Estado que sacó adelante al país después que usted lo destrozó en el 90”, dijo indignada la hija del ex mandatario la noche del lunes.
Fujimori fue elegido presidente en 1990 y reemplazó a García al culminar su polémico primer gobierno, entre 1985 y 1990, cuando dejó al país en medio de una espiral de hiperinflación.
La declaración de Keiko Fujimori parece marcar un punto de quiebre en las buenas relaciones que en el Congreso mantenía la bancada fujimorista con el partido de gobierno y que la prensa calificaba de tácita alianza política.
Un tono distinto tuvo el presidente García, quien este martes pidió “serenidad y si hay algo que mejorar dentro de la ley, que se mejore”.
Refirió que dentro de una semana las cosas volverán a su nivel, asegurando a los parlamentarios fujimoristas que como mandatario no se aprovechará ni se prestará a “un circo o un vejamen” contra el ex presidente.
“Si hay algo que mejorar o corregir, los hijos pueden solicitarlo y dentro de la ley se puede conceder lo máximo que la ley permita a una persona que ha ocupado el cargo de jefe de Estado”, dijo.
Los fujimoristas han centrado su acción en denunciar que la salud del ex presidente puede verse afectada por el trato que recibe en el cuartel de la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía (Diroes) de Lima.
“Nos preocupa sobremanera su salud”, dijo este martes su hermano Santiago Fujimori, también congresista, quien remarcó que Fujimori padece de hipertensión, lo que podría poner en peligro su vida si no recibe el tratamiento adecuado.
Sus medicamentos, indicados para controlar ese mal, fueron confiscados por las autoridades penitenciarias, denunció, señalando que los toma desde 1993.
“Además tiene una bronquitis aguda y una afección estomacal, que fueron diagnosticadas por un médico legista”, agregó.
Santiago Fujimori negó que los fujimoristas intenten chantajear al gobierno con la amenaza de retirar su apoyo al gobierno a cambio de un mejor trato carcelario al ex mandatario. “Eso es una mezquindad”, dijo.
La Alianza por el Futuro (AF), que reúne a los legisladores afines al ex mandatario, anunciaron, por otro lado, que preparan una denuncia penal contra las autoridades judiciales y penitenciarias por haber impedido el ingreso el lunes a los congresistas fujimoristas cuando se acercaron en grupo al lugar de reclusión.
Los legisladores de AF y las autoridades de penales están envueltos en una controversia: los primeros denuncian que no se permite a Fujimori salir a pasear en un área verde fuera del ambiente que ocupa, mientras los acusados responden que Fujimori sí puede pasear pero que no quiere hacerlo.
El congresista Rolando Souza, ex abogado de Fujimori, cuestionó el papel de la prensa y dijo que el 99% de los medios de comunicación afirma con mala intención que el ex mandatario es culpable, lo que los convierte en enemigos de Fujimori.
Algunos articulistas han respondido que hay libertad de prensa y que Perú ya no vive en la época en que Vladimiro Montesinos, ex brazo derecho de Fujimori, compraba la conciencia de los medios más importantes.
Los fujimoristas también se han expresado contra la justicia, considerando que el juicio estaría desde ya politizado.