Internacionales

Lula debate temas de integración y energía con Chávez y Correa

* Chávez llegó a Manaus reclamando ante la prensa por atrasos de proyectos venezolanos para la región

MANAUS / AFP

Los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Venezuela, Hugo Chávez, debatían este jueves en la ciudad amazónica brasileña de Manaus sobre grandes proyectos de integración y energía, parte de una agenda bilateral que abundó en polémicas en los últimos meses.
Lula también debía reunirse más tarde con el mandatario ecuatoriano, Rafael Correa. El primero de los encuentros de Lula fue un almuerzo de trabajo con Chávez, quien llegó a Manaus reclamando ante la prensa por los atrasos de proyectos venezolanos para la región como el Banco del Sur y el Gran Gasoducto del Sur.
Sobre el Banco del Sur, destinado a financiar proyectos de integración, afirmó que Argentina, Bolivia, Ecuador y Venezuela han acordado para firmar su fundación en noviembre, que su sede será Caracas, y que comenzaría a operar con unos 1,000 millones de dólares.
El otro reclamo de Chávez fue la indefinición del Gran Gasoducto del Sur, de iniciativa venezolana, y que prevé una inversión de 20,000 millones de dólares y un ducto de 8,000 km para llevar gas de Venezuela al cono sur.
“Sepa Brasil que ahí (en Venezuela) tiene una gran reserva de energía que será necesaria para el impulso de todos estos pueblos”, dijo Chávez, y también que “nosotros hace rato que estamos listos” para emprender la obra.
Admitió que el proyecto podría transformarse en un ducto que no atravesaría la Amazonía (vía criticada por ambientalistas) sino los Andes.
El ingreso pleno de Venezuela al Mercosur es otro tema caliente para Chávez y Lula, ya que está pendiente de aprobación en el Senado de Brasil. Los senadores brasileños le pusieron trabas al ingreso después de una polémica con Chávez, que los acusó de estar subordinados a Washington. El intercambio verbal llevó a un malestar entre gobiernos.
“Venezuela tiene libre albedrío de esperar hasta un límite, un límite digno”, dijo Chávez consultado por el plazo que Venezuela dio, hasta diciembre, para esperar que los congresos de Brasil y Paraguay ratifiquen la adhesión de ese país al Mercosur. “Nosotros tenemos dignidad, no vamos a estar arrastrándonos, ni rogándole a nadie, si realmente no se puede aprobar eso, ¿qué le vamos a hacer?”, declaró a periodistas.
Otro gran proyecto que Lula y Chávez debían debatir es la construcción de la refinería Abreu y Lima en el nordeste de Brasil, con inversión de 4,000 millones de dólares, y que procesaría petróleo pesado de ambos países. Tras años de proyección conjunta, Brasil inauguró las obras este mes sin Venezuela.
Chávez también anunció que esperaba reunirse en Manaus con el mandatario de Ecuador, antes de retornar a Caracas.
El comercio Brasil-Venezuela pasó de 883 millones de dólares en 2003, a 4,156 millones en 2006, siempre ampliamente favorable a Brasil. De enero a agosto de este año, el intercambio alcanzó 3,044 millones de dólares: 2,810 las exportaciones brasileñas y 234 las venezolanas, según el Ministerio de Comercio de Brasil.
Lula iba a reunirse en la noche con el mandatario de Ecuador, que debía hacer una escala técnica en Manaus entre Argentina y Estados Unidos. En la agenda del encuentro los temas son: infraestructura, comercio y energía, según la Cancillería brasileña.
El comercio bilateral entre Ecuador y Brasil tuvo un significativo aumento, de 375 millones de dólares en 2003 a 908 millones en 2006. Éste es ampliamente favorable a Brasil, y en los primeros ocho meses de este año las exportaciones brasileñas sumaron 400 millones de dólares, y las ecuatorianas 21.
Ambos países preparan una ronda de negocios este mes en Sao Paulo, y afinan el proyecto del eje de conexión entre la capital amazónica brasileña Manaus y el puerto ecuatoriano de Manta, con una delegación encabezada por el ministro de Obras Públicas ecuatoriano, Héctor Villagrán.
Entre ambos países están pendientes de precisión las inversiones de Petrobras en Ecuador, que además está siendo investigada por transferir acciones a la japonesa Teikoku Oil.