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Cadena perpetua a secuestradores


LA HABANA / AFP

Un tribunal militar cubano condenó a dos soldados a cadena perpetua, y a otros dos reclutas y un civil a 30, 25 y 15 años de prisión por el fallido secuestro de un avión que dejó dos muertos en mayo, manteniendo la moratoria de pena de muerte, en un caso en el que Fidel Castro pidió “sangre fría”.
Los sargentos Yoán Torres, de 21 años, y Leandro Cerezo, de 20, recibieron prisión de por vida; el también sargento Karel de Miranda, de 19 años, fue sentenciado a 30 años de cárcel; el cabo Alain Forbes, de 20, a 25 años, y el civil Ridel Lescaylle, de 31 años, fue condenado a 15 años de presidio, reveló este miércoles un grupo de derechos humanos.
El juicio tuvo lugar del 24 al 26 de agosto en un tribunal militar de La Habana, y la sentencia dictada la semana pasada, según la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), ilegal, pero tolerada por el gobierno.
“La CCDHRN considera como algo positivo que no se aplicara la pena de muerte por fusilamiento al sargento Yoán Torres Martínez, el único de los militares que tenía 21 años de edad, límite mínimo” para esa condena, subrayó en un comunicado.
Los tres sargentos y el cabo eran desertores del servicio militar, y el civil pariente de uno de ellos, y conocía los planes, explicó a la AFP el presidente de la CCDHRN, Elizardo Sánchez.
El suceso, que conmocionó la Isla, ocurrió la madrugada del 3 de mayo, cuando Torres y Cerezo, armados con fusiles AK-47 y con la intención de emigrar, trataron de secuestrar un Boeing 737 de la terminal 1 del Aeropuerto José Martí, de La Habana, lo que desató un tiroteo con la Policía.
Para llegar por la fuerza al avión, tomaron rehenes a los pasajeros de un bus urbano, entre ellos el teniente coronel Víctor Acuña, de 41 años, muerto cuando intentaba evitar el secuestro con los reclutas ya en la aeronave.
Los jóvenes habían dado muerte a un centinela de la unidad militar de Managua, 25 km al este de La Habana, cuando desertaron el 29 de abril con Miranda y Forbes, capturados tras la fuga.
Cuatro días después del intento de secuestro, el convaleciente líder cubano, Fidel Castro, recomendó --en mensaje escrito-- “serenidad” y “sangre fría” en el juicio, tras acusar a Wa-shington de alentar esos actos al dar privilegios a quienes emigren.
“Ahora muchas personas en el exterior esperan la reacción de los Tribunales y el Consejo de Estado ante un pueblo profundamente indignado con los acontecimientos. Hace falta una gran dosis de serenidad y sangre fría para enfrentar tales problemas”, dijo.
Torres era el único que pudo haber recibido pena de muerte, pues según el Código Penal, se aplica a mayores de 20 en casos de toma de rehenes, terrorismo, espionaje, actos contra la seguridad del Estado, rebelión, sabotaje, narcotráfico, asesinato y violación de menores.
En junio, un soldado y un civil fueron condenados a cadena perpetua, y otros dos militares a 30 años tras protagonizar un motín en una guarnición penal del este de Cuba, en el que murieron dos oficiales.
Sánchez dijo a la AFP ver en los dos juicios “la mano del gobierno provisional” de Raúl Castro --que sustituye desde el 31 de julio de 2006 a su hermano enfermo-- “en cuanto a no tensar las cuerdas”, pues se mantuvo la moratoria de facto iniciada en 2003.