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Bush deja responsabilidad de la guerra a sucesor de la Casa Blanca

Expertos afirman que al presidente sólo le queda dejar al país árabe en el mejor o en el menos peor de los estados cuando abandone la Casa Blanca en enero de 2007 y entregue sus llaves al presidente que gane las elecciones de noviembre de 2008

El presidente estadounidense, George W. Bush, dejó esta semana para su sucesor en la Casa Blanca la responsabilidad de acabar la guerra en Irak, que él mismo lanzó hace cuatro años y medio, al rechazar una salida total y aceptar sólo una retirada parcial de los refuerzos.
Según expertos, al presidente sólo le queda dejar al país árabe en el mejor o en el menos peor de los estados cuando abandone la Casa Blanca en enero de 2007 y entregue sus llaves al presidente que gane las elecciones de noviembre de 2008.
Bush, por cierto, está convencido de que tiene toda la razón, a pesar de la impopularidad de la guerra lanzada en marzo de 2003, y que la historia juzgará su gestión.
Al anunciar que tiene la intención de retirar al menos 21.500 soldados de aquí a mediados de julio de 2008, sólo seis meses antes de terminar su segundo y último mandato, Bush ratificó la noche del jueves la masiva presencia de soldados norteamericanos en Irak.
A medida que la situación se complicó en Irak, Bush admitió que los estadounidenses permanecerían después de enero de 2009 y que su sucesor se encontraría con el asunto nada más entrar en su despacho.
El jueves admitió otra realidad. Quiere "llevar nuestras posiciones en Irak hasta un punto favorable para la llegada del próximo presidente", explicó un alto funcionario del Gobierno. "Y lo que será nuestra presencia en Irak es algo que evaluará el futuro presidente, sea quien sea el elegido", añadió.
Bush considera que los progresos logrados en los últimos meses en Irak, permiten retirar parte del contingente.
Los expertos precisan que no tiene otra opción, salvo correr el considerable riesgo político de prolongar el despliegue de las tropas que ya se encuentren en Irak, ya que las capacidades de rotación de las Fuerzas Armadas están rozando el límite.
También aseguraron que Bush, que siempre dijo que estaba guiado por principios y no por las encuestas, no iba a empezar ahora a preocuparse por su popularidad.
"Este es un presidente profundamente convencido de que hizo lo que tenía que hacer. Va a mantener el mismo rumbo, aunque tenga muchas razones para no hacerlo y, en cierta medida, parece haberse acomodado del hecho de pasar a la historia como el mandatario más impopular de la época moderna", dijo Charles Kupchan, del Consejo de Relaciones Exteriores.
Si se hunde Irak, Bush no se quedará en la galería de los presidentes estadounidenses al lado de Franklin Roosevelt, honrado en Estados Unidos por ser el vencedor de la Alemania nazi y del Japón imperial, sino junto a Lyndon Johnson, recordado por el estancamiento en Vietnam.
Kupchan espera que el presidente trate de retirar algunas brigadas de Irak después de julio de 2008, sobre todo para rendirle servicio a los republicanos en las elecciones, aunque no cree que el número de estadounidenses en Irak pase por debajo de los 100.000 antes de enero de 2009.
"Tomó la decisión de dejar a su sucesor la decisión fundamental sobre la fecha y la manera de salir de Irak", añadió el experto.
"No hay ninguna posibilidad de que Bush acabe la tarea que empezó, debido a los errores que cometió", añadió Lawrence Korb, secretario de Defensa adjunto bajo el Gobierno de Ronald Reagan (1981-1989).
"Lo va a dejar a su sucesor y si las cosas salen mal, él y los suyos, tratarán de atribuir el error al presidente (Hillary) Clinton, (Barack) Obama o (Rudolph) Giuliani" que retirarían las tropas sin dejar tiempo para aplicar la estrategia aplicada antes, añadió, en alusión a algunos de los precandidatos.
Al contrario, Peter Rodman, también ex secretario de Defensa adjunto, pero de la actual administración, no sólo está convencido de que la estrategia de Bush logra resultados, sino que ayudará a su sucesor.
"Los candidatos a las elecciones presidenciales tienen interés en que la estrategia de estabilización de Bush sea exitosa para heredar del mayor número posible de opciones", explicó.