Internacionales

Grupo guerrillero se adjudica ataques en México

* Ejército Popular Revolucionario se atribuye las explosiones en plantas petroleras del gobierno

El grupo guerrillero Ejército Popular Revolucionario (EPR, izquierda) se atribuyó el martes las explosiones del lunes en cuatro ductos de la petrolera estatal Pemex y las justificó por la desaparición de dos de sus compañeros, que atribuye al gobierno.
“Asumimos la responsabilidad de las explosiones en ductos de Pemex en Veracruz (este) y Tlaxcala (centro), en exigencia de la presentación con vida de nuestros compañeros Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, detenidos-desaparecidos desde el 25 de mayo”, indicó el EPR.
Esa fue la misma razón que esgrimió en julio cuando reivindicó los ataques a otros ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), la mayor empresa de México.
El EPR, que ya era el principal sospechoso de los ataques, al encontrarse junto a un artefacto que no detonó una pintada con su firma, aseguró que “unidades militares” de su “ejército” colocaron “doce cargas explosivas en igual número de ductos de Pemex”.
“Todas fueron activadas simultáneamente a las 02H00 horas (locales, 07H00 GMT) del día 10 del presente mes”, si bien una de las cargas “no se activó”, añadió el comunicado. Sin embargo, el lunes las autoridades sólo informaron de seis explosiones y de un séptimo artefacto no detonado.
El EPR aseguró que las acciones fueron ejecutadas “con la finalidad de no causar pérdidas humanas en la población”, y forman parte de “la campaña nacional para exigir la presentación con vida y libertad de nuestros compañeros detenidos-desaparecidos en la Ciudad de Oaxaca desde el 25 de mayo por fuerzas federales”.
El grupo de izquierda advierte que continuará sus ataques hasta que sean liberados con vida sus dos compañeros.
Además, califica al gobierno del conservador Felipe Calderón de “hipócrita”, “fascista” e “ilegítimo”, y lo acusa de “profundizar la guerra sucia y el terrorismo de Estado como su principal política contra los luchadores sociales”.
El EPR hizo su aparición pública en 1996, en el estado mexicano de Guerrero (sur), en el primer aniversario de la llamada “Matanza de Aguas Blancas”, en la que grupos paramilitares asesinaron a decenas de opositores al gobierno local.
La guerrilla, a la que no se le atribuía gran capacidad operativa hasta los atentados de julio contra las instalaciones de Pemex, mantiene células en la sierra de Guerrero y en Oaxaca, además de algunos municipios del estado de Chiapas, donde también opera el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, dirigido por el “Subcomandate Marcos”.