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Bush en visita sorpresa a Irak

* Regresa rápidamente a EU, donde se prepara para un enfrentamiento en el Congreso

BASE AÉREA DE TALLIL, IRAK / AFP

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, partió el lunes de Irak donde realizó una visita sorpresa y anunció que es posible una reducción de tropas estadounidenses en ese país, mientras se prepara para un enfrentamiento con el Congreso.
Bush partió de Irak poco después de las 20:00 horas GMT, según informó la portavoz de la Casa Blanca, Cynthia Bergman, tras insistir en que el nivel de las fuerzas de combate sería decidido con base en las recomendaciones de sus comandantes en Irak y no por políticos «nerviosos» en el Congreso dominado por la oposición demócrata.
Bush hizo estas declaraciones después de que su «consejo de guerra» se reuniese con el primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, y otros altos funcionarios iraquíes, y unos días antes de que el general David Petraeus y el embajador estadounidense en Bagdad, Ryan Crocker, informen al Congreso estadounidense sobre la estrategia norteamericana en Irak.
«El general Petraeus y el embajador Crocker me informan que si el éxito actual continúa, es posible mantener el mismo nivel de seguridad con menos soldados norteamericanos», afirmó, refiriéndose al progreso que las fuerzas estadounidenses afirman haber hecho en la provincia de Anbar.
«Exhorto a los miembros del Congreso a escuchar lo que (Petraeus y Crocker) tienen para decir», dijo.
El viaje de Bush coincidió con el retiro de las tropas británicas de su última base en la sureña ciudad de Basora, en medio de tensiones entre Washington y su aliado Gran Bretaña por la política en Irak.
«Ésta es la última gran reunión de los consejeros militares del presidente y el líder iraquí antes de que el presidente decida cómo seguir», dijo Geoff Morrell, vocero del Pentágono.
La Casa Blanca entregará un informe al Congreso el 15 de septiembre dirigido a persuadir a los legisladores a que continúen dando fondos para la guerra, cuatro años y medio después de la invasión estadounidense a Irak.
Tras su visita, Bush expresó su apoyo a Maliki y afirmó que el primer ministro «está progresando como líder», en declaraciones a bordo del Air Force One en ruta hacia Australia, donde participará en una cumbre de la región Asia-Pacífico. «Lo que yo quiero es coraje, convicción y disposición para pedir ayuda», señaló.
«Mi mensaje a Maliki es: tienes mucho trabajo que hacer y sea cual sea la decisión que se tome en Washington, todo está dirigido a ayudarte a lograr lo que sea necesario para cumplir con la labor», dijo el presidente.
El líder estadounidense había aterrizado en la base de Al-Asad en la provincia de Anbar junto a la secretaria de Estado Condoleezza Rice y el consejero de Seguridad Nacional Stephen Hadley.
Bush «está reuniendo esencialmente a su consejo de guerra aquí y ellos se están reuniendo con líderes iraquíes para discutir cómo seguir», dijo Morrell. «Ésta es una reunión decisiva. Esta reunión lo acercará a una decisión si aún no la ha tomado».
Ésta fue la primera visita de Bush a Irak desde junio de 2006 y la tercera desde la invasión. El presidente se reunió con jeques tribales de la provincia de Anbar, que le dieron esperanzas de un cambio en la mortal insurgencia sunita desatada luego del derrocamiento de Saddam Hussein en abril de 2003.
La oposición demócrata, que controla el Congreso, ha estado presionando por meses para obtener una fecha definitiva de retiro de las tropas de Irak. La precandidata demócrata a la Casa Blanca Hillary Clinton, quien lidera las encuestas sobre intención de voto, prometió el lunes que si logra llegar a la Casa Blanca en 2008 ordenará a los mandos militares que comiencen a traer las tropas estadounidenses en Irak a casa.
Pero Bush y sus generales han pedido tiempo para que la estrategia de aumento de tropas funcione, luego del despliegue de 28,500 soldados suplementarios en febrero. Bush rechazó en su discurso ante marines la creciente presión del Congreso y reiteró su controvertida postura de que la guerra en Irak es una lucha de vida o muerte contra los extremistas de Al-Qaida.
«Aquellas decisiones estarán basadas en una tranquila evaluación de nuestros comandantes militares en el lugar, no en una reacción nerviosa de los políticos de Washington para obtener resultados en los medios de comunicación», dijo el presidente.
«En otras palabras, empezaremos a disminuir nuestras tropas en Irak desde una posición de fuerza y éxito, no desde una de debilidad y temor», agregó.