Internacionales

Ex jefes paramilitares colombianos serán extraditados a EU

* Autoridades creen que han continuado delinquiendo tras su desmovilización

BOGOTÁ / AFP

Los ex jefes paramilitares colombianos Carlos Mario Jiménez (alias ‘Macaco’) y Diego Fernando Murillo (‘Don Berna’) podrían ser extraditados a Estados Unidos luego de que las autoridades obtuvieran indicios de que habrían continuado delinquiendo tras su desmovilización.
El ministro del Interior, Carlos Holguín, confirmó este viernes que Jiménez y Murillo fueron trasladados a la cárcel de alta seguridad de Cómbita (centro) donde son recluidos los detenidos solicitados en extradición.
El funcionario precisó que aunque Jiménez no ha está pedido en extradición por Estados Unidos, el gobierno estaría dispuesto a hacerlo si ese país hace la solicitud respectiva.
Dijo que en su caso, las autoridades comprobaron que continuó delinquiendo desde una cárcel del noroeste del país, en donde se encuentran recluidos los jefes paramilitares que se desmovilizaron al término de un proceso de paz con el gobierno.
En consecuencia, según un comunicado expedido por la Presidencia de la República, Jiménez fue retirado del programa de Justicia y Paz que otorga beneficios para los miembros de grupos armados ilegales desmovilizados.
Es decir, ahora tendrá que responder ante la justicia ordinaria por los delitos que se le imputen y tendrá que pagar las penas de prisión que esa jurisdicción contempla.
En el caso de ‘Don Berna’, que sí está pedido en extradición por Estados Unidos, el ministro Holguín anotó que fue trasladado a Cómbita por razones de seguridad.
Pero dijo que aunque todavía no existen pruebas contundentes que lo comprometan como a Jiménez, hay indicios de que también habría continuado delinquiendo, señalamientos que en caso de comprobarse, lo llevarían a ser extraditado.
Medio centenar de ex líderes paramilitares se encuentran recluidos en la cárcel de Itagüí (noroeste), tras la negociación de paz que concluyó en abril de 2006 con la desmovilización de unos 32,000 combatientes.
Los desmovilizados jefes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, extrema derecha), esperan comparecer ante la justicia para confesar sus crímenes de lesa humanidad, en desarrollo de una ley que los beneficia con penas de entre cinco y ocho años, como máximo.
Los beneficios de la ley están condicionados a que los ex combatientes confiesen todos sus delitos y reparen a las víctimas.