Internacionales

Chávez y Lula rivalizan por Latinoamérica

* Los dos mandatarios realizan sendas giras paralelas para afianzar lazos comerciales y políticos

Buenos Aires-México / El País

Los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, iniciaron sendas giras que escenifican su disputa por el liderazgo de América Latina.
Con su visita a México y Centroamérica, Lula desea estrechar vínculos diplomáticos y expandir las relaciones comerciales, sobre todo en el área de los biocombustibles, la gran alternativa a la dependencia del petróleo. El mismo petróleo que permitirá a Chávez comprar deuda en Argentina y sellar con este país, Bolivia y Ecuador acuerdos energética.
Venezuela quiere reforzar su posición en el continente después de los roces que causó el cierre de Radio Caracas TV con Brasil y Paraguay, y del desinterés por su proyecto del Gaseoducto del Sur.
Con la chequera bajo el brazo, el presidente venezolano, Hugo Chávez, comenzó el lunes una gira relámpago --cuatro países en cinco días-- por Sudamérica, donde visitará a sus tres principales aliados en el subcontinente: Argentina, Bolivia y Ecuador, y tratará de recomponer relaciones con Uruguay después de un importante distanciamiento con el gobierno presidido por el izquierdista Tabaré Vázquez.
Las inversiones económicas, especialmente en materia de energía, son el denominador común de las visitas de Chávez a sus cuatro anfitriones. El presidente venezolano quiere trasmitir el mensaje de que Venezuela posee los recursos económicos necesarios, y, sobre todo, la voluntad política para construir un escenario económico alternativo al existente, en el que su país tenga un papel preponderante.
La compra de deuda pública e inversiones en infraestructuras en Argentina, la construcción de una refinería en Ecuador, y la firma de nuevos acuerdos energéticos con Bolivia, son la cara amable de una visita que desde Caracas se presenta como la prueba de que Chávez es un socio fiable en los momentos difíciles.
Pero la gira del venezolano también ha levantado numerosas críticas en los países anfitriones, donde se apunta a que el populismo venezolano no es tan generoso como lo pintan los medios oficiales.
Así, la anunciada colocación de bonos argentinos por valor de 1,000 millones de dólares se quedará en una primera compra de 500 millones ampliables a una segunda por valor de 250 millones. El interés que recibirá Venezuela será del 10.5%, muy por encima del que obtienen otros compradores.
Sin embargo, el Gobierno argentino está muy interesado en esta compra en un momento en que --según destacan medios como el “Financial Times”-- las bolsas internacionales se resisten a la colocación de bonos argentinos, dado que los inversores dudan de su fiabilidad.
En un ejemplo de equilibrio diplomático, los Kirchner cenaron anoche con Chávez en su finca presidencial, y hoy está previsto que Cristina Kirchner, candidata presidencial, esté presente en una importante reunión del Gobierno argentino --sin el presidente-- con empresarios estadounidenses.
En Uruguay, segunda etapa del viaje, la estancia de Chávez coincide con la reunión del Parlamento del Mercosur en medio de la polémica. Ni Brasil ni Paraguay han ratificado la entrada de Venezuela como miembro de pleno derecho en la organización. Ambos países se oponen, el uno de manera discreta y el otro abiertamente, a que el Mercosur adopte un perfil más político de la mano del presidente venezolano.
El uruguayo Tabaré Vázquez está particularmente molesto con Chávez después de que éste no quiso acudir a la Cumbre Iberoamericana de Montevideo, celebrada el pasado noviembre, y por el acto contra Bush que el venezolano protagonizó en Buenos Aires durante la visita del presidente estadounidense a Uruguay en marzo. Pero Chávez sabe que Uruguay quiere seguir recibiendo diario unos 40,000 barriles de petróleo durante los próximos 25 años y en condiciones preferenciales.
El petróleo también será el protagonista del paso de Chávez por Ecuador, donde el jueves anunciará junto al presidente Rafael Correa la construcción de una refinería. Un encuentro a tres con el boliviano Evo Morales y con el argentino Néstor Kirchner, en Bolivia, pondrá fin el viernes a la gira ‘express’ de Chávez.
La reunión se celebrará en Tarija, al sur de Bolivia. Una provincia donde se concentra el 87% de las reservas de gas boliviano, y que ayer mismo celebró una multitudinaria manifestación contra Morales. La provincia amenazó hace dos semanas con la secesión en desacuerdo por la manera en que el presidente está llevando a cabo la elaboración de la nueva Constitución.