Internacionales

Senado de EU abre debate sobre reforma migratoria

* Podría convertirse en una pelea feroz que tiene como límite la primera semana de junio

El Senado estadounidense abrió formalmente este lunes, por 69 votos contra 23, el debate sobre un proyecto de reforma migratoria, que regularizaría a millones de indocumentados y reforzaría la frontera con México, al tiempo que el plazo para su aprobación ha sido aplazado hasta principios de junio.
Tras conocer el resultado, el jefe de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, anunció que ampliaba el plazo inicialmente previsto para este fin de semana para aprobar la reforma hasta la primera semana de junio, cuando los congresistas regresen tras el receso del Día de los Caídos, el próximo lunes.
El proyecto bipartidista superó así su primer obstáculo en el Congreso estadounidense, aunque el debate en el Senado podría convertirse en una pelea feroz entre los partidarios del texto y sus adversarios.
Varios legisladores demócratas y republicanos ya anunciaron su intención de enmendar el acuerdo, fruto de un frágil compromiso entre varios senadores de los dos partidos, apoyado por el presidente George W. Bush, que trata de lograr en el Congreso uno de los escasos éxitos de su segundo mandato.
“Este plan es realista y justo. Es fruto de sentido común para las políticas de inmigración de nuestros tiempos”, afirmó el veterano senador demócrata Ted Kennedy, que elaboró con su par republicano Jon Kyl el polémico proyecto de reforma migratoria, criticado por sindicatos y organizaciones hispanas.
Reid reiteró su voluntad de “mejorar” el texto que, tal como ha sido elaborado, abriría el camino a la regularización de los estimados 12 millones de indocumentados que entraron en el país antes del pasado 1 de enero, tras el pago de una “multa” de 5,000 dólares.
“Éste es un primer paso”, dijo Reid, al referirse al compromiso alcanzado la pasada semana por senadores de ambos partidos, y respaldado fuertemente por la Casa Blanca, ya que otorgaría al presidente George W. Bush uno de sus escasos éxitos de su segundo mandato en el Congreso.
“Pero yo no estuve implicado en las negociaciones, y al igual que muchos de mis colegas tengo varias serias reservas”, añadió el dirigente demócrata, que centró sus principales críticas en el “impracticable” sistema de contratos temporales.