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México descarta repliegue en operativos contra el narcotráfico

Para el ministro mexicano en el país "falta paz" pero se han iniciado "procesos" internos de reforma policial y de una más estrecha "corresponsabilidad" con el exterior ante "un problema global".

El gobierno mexicano descartó hoy un eventual repliegue de los operativos militares y de la policía federal en los estados hasta que la paz vuelva a las comunidades y se cuente con una policía institucionalizada, que dé confianza a la población.
"No vamos a dar un paso atrás. La ofensiva contra el crimen es total, total", aseguró en rueda de prensa con medios extranjeros el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna.
"El crimen organizado, justo como estrategia, busca el repliegue, el cambio de estrategia de la autoridad federal", señaló el ministro mexicano, bajo cuyo mando están cerca de 5 mil miembros de la Agencia Federal de Investigación (AFI) y más de 15 mil de la Federal Preventiva (PFP) que están tratando de contener la violencia en el país.
Recalcó que el gobierno ha logrado en los últimos meses reducir los homicidios y la violencia en algunos estados como Michoacán, en el oeste del país, y sigue con el objetivo de "quitarles (a los carteles) la capacidad logística y operativa para delinquir".
Sostuvo que existe una estrategia de parte de los narcotraficantes y las mafias para intimidar a sus rivales y generar miedo en las comunidades donde se encuentran, "buscando copiar estrategias del mundo terrorista", como los asesinatos en videograbados presentados por la red terrorista Al Qaeda, desde fines de 2005.
Otro efecto, que según el ministro busca el crimen organizado es el repliegue de las fuerzas que tratan de combatirlo, las policías del país y el Ejército, que Calderón ha enviado como apoyo a la policía.
"Esto históricamente se ha hecho porque tiene un coste político", dijo García Luna, categórico al afirmar que el gobierno seguirá adelante y no se dejará intimidar.
Existen modelos “antidroga” de hace 30 años

Pese a las críticas vertidas contra el Ejército, García Luna defendió su labor y recordó que en México no es novedoso que trabaje en la erradicación de cultivos y contra el tráfico de droga.
Explicó que, si bien hace años los carteles controlaban regiones concretas, desde entonces hasta hoy se han descabezado algunos de ellos lo que ha creado dinámicas de "violencia interna" en las organizaciones criminales y de cambios en el mercado que han disparado la violencia.
Para el ministro mexicano en el país "falta paz" pero se han iniciado "procesos" internos de reforma policial y de una más estrecha "corresponsabilidad" con el exterior ante "un problema global".
Sobre los cambios en que trabaja la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) para la policía, García Luna dijo que aún existen en México modelos de lucha antidroga "de hace treinta años".
El ministro dijo que hay "un avance importante" en la renovación policial, que quiere tener completada en un plazo de dos años con una mayor profesionalización de los cuerpos, más competencias en investigación, y más control de los cuerpos en la ciudadanía.
Complejo el combate contra narcotrafico
García Luna recordó que en México el 98 por ciento de las comunidades tienen menos de 15 mil habitantes, lo que hace muy complejo, por esa dispersión, el combate a la droga.
En la relación con EE.UU., principal destino de la droga que transita por México, el ministro mexicano rechazó categóricamente que se esté negociando con ese país una especie de "Plan Colombia", iniciativa que sirvió para estrechar la colaboración contra el narcotráfico entre ese país y el sudamericano.
Señaló que con Washington existen conversaciones sobre el control de armas, algo que preocupa a México por lo fácil que es adquirirlas en el vecino país, en cuya zona de frontera hay 6 mil armerías con productos "de todo tipo", lo que "genera una oportunidad para los narcotraficantes".
"Estamos buscando cómo incrementar esta capacidad de respuesta (al comercio de armas) porque sí necesitamos tener más respuesta con el tema de armas y en términos de la detección de estos flujos (de armas). Ahí estamos trabajando con nuestros colegas", indicó.
El ministro mexicano evitó pronunciarse sobre si EE.UU. debe cambiar sus leyes sobre posesión de armas pero señaló que se debería tener una "visión proactiva" en el asunto.