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Lula marca límites a Bolivia y a la Iglesia

Lula está convencido de que después de la política de rigor económica y de haber puesto las cuentas en orden, el futuro le sonríe.

El presidente Luiz Inacio Lula da Silva se mostró el martes confiado en el éxito de su segundo mandato (2007-2010) y en que tendrá un peso decisivo para designar a su sucesor que según él, podría ser un aliado que no pertenezca a su Partido de los Trabajadores (PT, izquierda).
En su segunda rueda de prensa en cuatro años y medio de gobierno, el mandatario le marcó límites no solo al PT, sino también a Bolivia, a la que advirtió que debe respetar los contratos de abastecimiento de gas, a la Iglesia, al decir que la prohibición casi total del aborto no corresponde a la realidad social de Brasil, y a sus bases, al defender la limitación del derecho a la huelga del sector público.
Lula descartó terminantemente cualquier intención de obtener un tercer mandato consecutivo, prohibido por la Constitución.
"No juego con la democracia (...). Estoy en contra de la reelección y no seré candidato en 2010", afirmó en esta segunda rueda de prensa (la primera fue en abril de 2005).
También dejó claro que quiere designar al candidato que represente al conjunto de su actual base aliada: "la base tiene que tener un candidato que en mi opinión debe salir de un consenso", declaró.
Cuando le preguntaron si ese candidato deberá ser del PT, que Lula fundó en 1980 cuando era líder sindical, respondió: "No forzosamente", y agregó: "La base tiene varios partidos".
La base de Lula está formada por una decena de partidos, los principales de los cuales son el PT (15 ministros) y el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB, centro, 5 ministros). Figuran también socialistas, comunistas y formaciones de derecha.
"Puedo decir que quiero hacer a mi sucesor, y por una razón muy sencilla: porque quiero que tenga continuidad con lo que estamos haciendo en Brasil. Sólo por eso", declaró.
Está pensando en el legado histórico de Brasil

Lula, de 61 años, inició en enero su segundo mandato de cuatro años. La Constitución actual le permitiría volver a presentarse en 2014, después de pasar un periodo fuera del poder.
"El presidente mostró entusiasmo y seguridad delante del cuadro político y económico, en las cuestiones tanto nacionales como internacionales", dijo el analista Carlos Lopes, de SantaFe Ideias, para quien el jefe de Estado está pensando ya en el legado que quiere dejar en la historia de Brasil.
Lula está convencido de que después de la política de rigor económica y de haber puesto las cuentas en orden, el futuro le sonríe.
"El Brasil de 2007 es otro país. Hoy ya no me tienen que preguntar sobre estabilidad económica, ni sobre credibilidad externa, ni sobre deuda externa, sobre reservas, sobre crecimiento de la economía, sobre estabilidad y vulnerabilidad, porque esas cosas están prácticamente resueltas", sostuvo.
También cree que la coalición es mucho más sólida que los apoyos de su primer mandato y que estuvo a punto de costarle la reelección, a causa de acusaciones de que el PT sobornaba diputados para asegurarse la mayoría en el Congreso.
"Cuando hice una coalición no fue con personas en forma individual sino con partidos políticos", dijo en referencia al apoyo que obtuvo de diferentes bancadas.
Se muestra comprensivo y sensato

Destacó también que ahora Brasil tiene una mayor proyección internacional, por sus alianzas con otros países emergentes y como invitado especial en las cumbres el G-8 (los siete países más ricos del mundo y Rusia).
Reafirmó su voluntad de integración sudamericana, y se mostró comprensivo con la nacionalización de los hidrocarburos bolivianos, que afectó los intereses de Brasil y creó temores de que afecte el suministro de gas.
Pero puso un límite: "La riqueza natural es de Bolivia. Ellos nos venden si quieren hacerlo. Pero quiero que cuando establezcamos un contrato, se respete", declaró Lula.
Dos días después de la visita del papa Benedicto XVI, apoyó la realización de un debate nacional sobre el aborto.
"Pienso que la legislación (actual) no trata con veracidad las cosas que suceden en este país", dijo, al referirse a tragedias ocurridas por abortos realizados en condiciones inseguras.