Internacionales

Retiran a policías que reprimieron marcha en Los Angeles


Los Ángeles /EFE

La Policía de Los Ángeles informó ayer que entre 50 y 60 agentes antidisturbios fueron retirados del servicio mientras se investiga lo sucedido durante la última manifestación pro inmigrante en dicha ciudad, el pasado 1º. de Mayo.
Los agentes están supuestamente implicados en la carga policial contra la manifestación pacífica que se llevaba a cabo en el Parque MacArthur, en las proximidades de la embajada consular de México en Los Ángeles, para pedir una reforma migratoria justa.
Según confirmó ayer a la prensa local el jefe de Policía de Los Ángeles, William Bratton, se trata de parte del escuadrón de elite especializado en temas de terrorismo, manifestaciones y respuesta a los disturbios.
La manifestación era la última de una jornada en la que principalmente los latinoamericanos salieron a las calles por todo el país también para rememorar el éxito obtenido el año anterior con el mismo tipo de protesta pacífica.
Según las primeras informaciones, durante la carga, la Policía antidisturbios disparó unas 240 balas de goma contra los manifestantes, que también se vieron agredidos con porras con la finalidad de disolver la manifestación.
Bratton rectificó el número de disparos a 148, aunque confirmó que durante la manifestación había unos 600 agentes en las calles, un policía por cada 15 manifestantes.
Tanto el propio Bratton como diferentes líderes y activistas de la ciudad, incluido el alcalde Antonio Villaraigosa, han criticado una actuación en la que consideran que el cuerpo policial hizo un uso excesivo de la fuerza.
Según el cuerpo de Policía de Los Ángeles, la carga estuvo motivada por la presencia de lo que se ha denominado “un grupo de agitadores”. Sin embargo la Policía no discriminó y atacó tanto a manifestantes como a periodistas acreditados para cubrir el acto. Durante la carga no se produjo ninguna detención aunque hubo varios heridos, incluidos efectivos de la Policía.
La ciudad de Los Ángeles y el cuerpo de Policía recibieron el viernes la primera demanda civil por parte de uno de los heridos durante esta carga policial, la periodista Patricia Ballaz, que sufrió una rotura de muñeca, entre otras lesiones.
Una vez más, Bratton pidió disculpas por el comportamiento de sus subordinados y confirmó que “se hicieron cosas que no deberían haberse hecho” durante esa jornada.
Villaraigosa, que se encontraba fuera de la ciudad cuando ocurrieron los incidentes, regresó el viernes a Los Ángeles, y desde entonces ha incrementado su presencia pública para llevar el mensaje a la comunidad de perdón y reconciliación.
Durante una misa en la Catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles, el alcalde reconoció que la responsabilidad de lo ocurrido también le corresponde.