Internacionales

Justicia argentina anula indultos a ex dictadores

* Fueron condenados a cadena perpetua en 1985 como responsable de un “plan terrorista de Estado”

La Justicia argentina anuló el miércoles los indultos concedidos en 1990 a los ex dictadores Jorge Videla y Emilio Massera, condenados a cadena perpetua en 1985 como responsables de un plan terrorista de Estado, pero la decisión final quedará en manos de la Corte Suprema.
“Los hechos por los que fueron condenados Videla y Massera resultan insusceptibles de perdón, motivo por el cual se declarará la inconstitucionalidad del decreto de indulto Numero 2741/90”, señaló el extenso fallo judicial al que tuvo acceso la AFP.
La Cámara Federal en lo Penal y Correccional (apelación) de la capital argentina declaró inconstitucionales los indultos que beneficiaron a los jefes de la última dictadura argentina (1976-83).
La anulación del indulto es apelable ante la Cámara de Casación Penal, y podría llegar hasta la Corte Suprema de Justicia, que dará el fallo definitivo, pero la suspensión del indulto será de cumplimiento durante la apelación, precisó una fuente judicial a la AFP.
La decisión judicial alcanza a Videla (en prisión domiciliaria por otras causas), Massera (con causas archivadas por insanía mental), el ex general Roberto Viola (fallecido), el ex almirante Armando Lambruschini (fallecido) y el ex brigadier Ramón Agosti (fallecido).
La Cámara federal porteña juzgó en 1985 a nueve integrantes de las Juntas Militares de la dictadura que dejó 30,000 desaparecidos, de los cuales cuatro fueron absueltos, entre ellos el ex general Leopoldo Galtieri.
En aquel juicio, Videla y Massera fueron condenados a cadena perpetua, Viola a 17 años de prisión, Lambruschini a ocho años, y Agosti a cuatro años y medio.
Todos ellos fueron indultados en 1990 por el ex presidente Carlos Menem (1989-99).
Con la anulación recobran vigencia las penas de prisión perpetua a Videla y Massera, aunque para este último quedará en suspenso por su insanía.
Videla, de 81 años, volvió a ser detenido en 1998 y cumple prisión domiciliaria desde entonces, encausado por robo de bebés y por su responsabilidad en el Plan Cóndor de coordinación represiva de las dictaduras del Cono Sur en las décadas de los 70 y 80.
Videla seguirá probablemente en esta condición de detención domiciliaria por tener más de 70 años.
Massera, de 81 años, también volvió a ser encausado en 1998 por robo de bebés y apropiación de bienes de desaparecidos.
La Cámara dio su fallo a raíz de una presentación de la Asociación de Detenidos Desaparecidos y la Liga Argentina por los Derechos del Hombre.
Si bien fue un planteo para un caso puntual, el fallo crea jurisprudencia y se estima que será el criterio que adoptará la Cámara en planteos similares sobre casos de crímenes de lesa humanidad, dijo a la AFP la fuente judicial.
En 1990, Menem indultó a jerarcas de la dictadura, entre ellos los integrantes de las Juntas de gobierno, pero simultáneamente indultó a jefes guerrilleros.
La justicia argentina considera delitos de lesa humanidad, por lo tanto imprescriptibles, los cometidos por responsables de terrorismo de Estado, en cambio los eventuales crímenes de agrupaciones guerrilleras son valuados como delitos comunes y prescriptibles.
Tras la declaración de inconstitucionalidad de las leyes de Punto Final (1986) y Obediencia Debida (1987) que habían exculpado a un millar de acusados de crímenes de lesa humanidad, organismos de derechos humanos reclamaban al Gobierno la anulación del indulto presidencial.
Pero el gobierno argentino advirtió que esa decisión correspondía al Poder Judicial.