Internacionales

Un militar de EU muerto en Bagdad

* Al Qaida afirma que muro construido en capital iraquí supone el "fracaso" de plan estadounidense

BAGDAD /AFP

Un militar estadounidense resultó muerto y otros dos heridos este sábado en la explosión de un artefacto artesanal cerca de Bagdad, elevando a 55 el número de bajas norteamericanas desde principios de abril en Irak, anunció el ejército de Estados Unidos.
El ataque se produjo cuando los militares efectuaban una patrulla a pie, a unos 25 km al suroeste de la capital iraquí, precisó el ejército en un comunicado.
Con esta baja ascienden a 3,315 los estadounidenses muertos en Irak desde la invasión del país, en marzo de 2003, según un balance de la AFP basado en cifras del Pentágono.
En tanto, una alianza de grupos sunitas dirigida por la rama iraquí de la red terrorista Al Qaida estimó en un comunicado este sábado que el muro destinado a frenar la violencia religiosa en Bagdad demuestra "el fracaso de todos los planes" estadounidenses.
En una primera reacción a la construcción de este muro, el Estado islámico en Irak, autoproclamado, escribe: "El recurso, por parte del ocupante cruzado a estos procedimientos, denota el fracaso de todos sus planes anteriores para destruir la voluntad de los muyaidines".
Desde el 10 de abril, el ejército estadounidense traslada bloques de cemento al barrio sunita de Adhamiyah, uno de los últimos enclaves sunitas en la zona chiíta de Bagdad, en el este.
Según el ejército estadounidense, el muro está destinado a impedir que eventuales escuadrones de la muerte chiítas cometan atentados para obligar a huir a los sunitas del barrio, pero también a impedir que los insurgentes sunitas utilicen esta zona como base para cometer ataques en los barrios chiítas.
El Estado islámico en Irak también habla en este comunicado, que no ha podido autentificarse, de "fisuras" en la administración estadounidense dos meses después de la aplicación del plan contra la inseguridad en Bagdad.
La alianza cita "las declaraciones derrotistas" de responsables estadounidenses, entre ellos uno de los jefes de filas de los demócratas estadounidenses, Harry Reid, que dijo que la guerra de Irak está "perdida".