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Suicida en la NASA estaba enojado con supervisor

Una mala calificación de su trabajo hizo que William Phillips matara a su supervisor y mantuviera como rehén a una secretaria durante cuatro horas. Luego se disparó un balazo en la cabeza.

William Phillips, el contratista de la agencia espacial NASA que mató a un empleado y se suicidó en el Centro Espacial Johnson, estaba enojado por la mala calificación de su trabajo, dijo hoy el jefe de policía de Houston (Texas), Harold Hurtt.
Phillips, un ingeniero de 60 años que había comprado en marzo un revólver Smith and Wesson de cinco balas, mató ayer viernes a su supervisor David Beverly y mantuvo como rehén a una secretaria, Francelia Crenshaw, durante cuatro horas. Luego, según la policía, se disparó un balazo en la cabeza.
El director del Centro Espacial Johnson, Michael Coats, elogió hoy en una conferencia de prensa la calma y el coraje de Crenshaw quien, durante todo el incidente procuró tranquilizar a Phillips.
Hurtt dijo que Phillips había almorzado con Beverly y otro empleado de la agencia espacial estadounidense, y luego se presentó en la oficina de Beverly, en la cual se encontraba Crenshaw, llevando el revólver en la mano. "Usted es el que hará que me despidan", dijo Phillips, según el informe policial.
"Phillips ató a Crenshaw con alambres a una silla, y luego hizo dos disparos contra Beverly hiriéndolo en una pierna y en el pecho", añadió el jefe de Policía. "El sospechoso salió de la oficina, y Beverly a pesar de que estaba herido procuró proteger a Crenshaw y empujó un escritorio para sujetar la puerta".
"El sospechoso retornó a la oficina y, aprovechando la debilidad de Beverly, se abrió paso y le efectuó otros dos disparos", dijo Hurtt. La policía dijo que Phillips amordazó a Crenshaw con cinta adhesiva para impedir que la mujer gritara. El atacante podía ver por televisión todo el despliegue policial en torno al Edificio 44 del centro espacial.
"Se le ocurrió que si Crenshaw gritaba cuando le disparara a Beverly, la policía irrumpiría en la oficina y podría arrestarlo vivo", dijo el policía. "Es obvio que estaba resuelto a suicidarse". Phillips se disparó un balazo en la cabeza, y Crenshaw logró quitarse su mordaza y llamó a gritos a la policía. La mujer fue trasladada al Hospital Christus St. John y más tarde fue dada de alta.
El jefe de la Policía de Houston, Harold Hurt, dijo que Phillips había escrito en una pizarra de la oficina donde se encontró su cadáver, una lista de nombres y números telefónicos, y una nota manuscrita cuyo contenido no pudo entenderse de inmediato.
El incidente, apenas cuatro días después que un estudiante mató a 32 personas y se suicidó en la Universidad Politécnica de Virginia, se sumó a otras amenazas de bombas en diversas partes del país, y forzó a la evacuación de cientos de empleados del edificio de la NASA.

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