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Familia de asesino lamenta la masacre

* Día de duelo por víctimas de Virginia Tech mientras quedan muchas preguntas

BLACKSBURG / AFP

La familia del joven que asesinó a una treintena de personas en la universidad Virginia Tech de Estados Unidos dijo que “lamenta profundamente” la masacre, y que nunca imaginó que el estudiante surcoreano fuera “capaz de tal violencia”.
En una declaración hecha pública por sus abogados, la hermana de Cho Seung-Hui, Cho Sun-Kyung, dijo que su familia se sentía “desesperanzada, impotente y perdida”, en su primer comentario sobre la masacre del lunes, que terminó con el suicidio del joven de 23 años.
“En nombre de nuestra familia, lamentamos profundamente la devastación que mi hermano ha causado”, dijo Cho Sun-Kyung, quien trabaja como contratista en el Departamento de Estado norteamericano.
Tras enumerar los nombres de los muertos, Cho Sun-Kyung dijo: “Rezamos por sus familias y por sus seres queridos quienes están padeciendo un insoportable dolor”. “Y rezamos por los que están heridos y por aquellos cuyas vidas cambiaron para siempre por lo que vieron y experimentaron”, agregó.
“Cada una de esas personas tenían mucho amor, talento y dones para ofrecer, y sus vidas fueron segadas tempranamente por un acto horrible e insensible”. La declaración fue divulgada por un abogado que representa a la familia, que según los medios estadounidenses está bajo protección policial.
“Siempre hemos sido una familia unida, pacífica y afectuosa. Mi hermano era tranquilo y reservado, pero intentaba integrarse. Nunca podríamos haber vislumbrado que era capaz de tal violencia”, dijo.
Cho Sun-Kyung dijo que su familia colaborará con la Policía “para ayudar a las autoridades a comprender por qué estos actos insensatos ocurrieron”. “También nosotros tenemos muchas preguntas sin respuestas”, dijo.

Un día de duelo
El estado de Virginia vivió este viernes un día de duelo en memoria de las 32 víctimas que fallecieron el lunes en la matanza de Virginia Tech, mientras el presidente George W. Bush ordenaba un informe sobre la manera de evitar “tales tragedias”.
Autoridades de los Departamentos de Educación, Justicia y Salud viajarán por el país y “me pasarán un informe con recomendaciones sobre cómo podemos ayudar a evitar tales tragedias”, anunció Bush.
Todo el país fue invitado a tomar parte en el duelo, el mismo día en que se conmemoraba el aniversario de la tragedia del liceo de Columbine (Colorado), donde dos adolescentes asesinaron a 13 personas antes de suicidarse en 1999.
Mientras las banderas estadounidenses flameaban a media asta desde el martes a pedido de Bush, las campanas sonaban al mediodía en Virginia (este) y se previeron ceremonias interreligiosas en varios puntos del país, incluyendo en la catedral de Washington.
Las asociaciones de ex alumnos de Virginia Tech hicieron un llamado a vestir los colores bordó y naranja de la universidad. Las tiendas se vieron colmadas de camisas, sudaderas o gorros del instituto desde el lunes.
En el campus casi desierto de Virginia Tech, unas mil personas se reunieron, bajo un sol primaveral, cerca de unas piedras dispuestas en forma de arco en memoria de las 32 víctimas, cada una de ellas decorada con flores y una bandera estadounidense. Los estudiantes lanzaron, llorando, 32 globos bordó y naranja.
Mientras tanto, las familias de las víctimas se preparaban para enterrar a sus seres queridos. La pequeña comunidad indonesia de la universidad se reunió el jueves para velar el cuerpo de Partahi “Mora” Lumbantoruan, que había venido desde Sumatra para preparar su tesis doctoral.
En Israel, decenas de personas rindieron el jueves un último homenaje a Liviu Librescu, un sobreviviente del genocidio nazi de 76 años, quien murió cuando bloqueaba la puerta de la sala donde daba clase, ofreciendo a sus estudiantes los preciosos segundos que les permitieron abrir las ventanas y escapar del asesino.
En Egipto, la familia de Walid Chaalane, otro estudiante de doctorado, esperaba sus restos para enterrarlo el sábado.
El gobernador de Virginia, Timothy Kaine, llamó a los habitantes de su Estado a observar un minuto de silencio al mediodía, para ofrecer plegarias y respaldo a las víctimas, a sus familias y a todos aquellos que fueron aceptados”.
Kaine había nombrado el jueves una comisión de expertos independientes encargados de estudiar qué podría haberse hecho para evitar esta masacre.