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“Jardín de la muerte” en Brasil

Estas protestas continuaran a medida que aumenten el número de muertos, ya que la población no puede permanecer “indiferente”

La playa de Copacabana amaneció hoy con mil 300 rosas rojas sembradas en la arena en protesta por la violencia existente en las calles de Río de Janeiro y para pedir soluciones a corto plazo.
El espacio, en el que cada rosa representa una de las víctimas de la violencia en Río de Janeiro desde que comenzó el año, ha sido bautizado por los organizadores de la protesta como "Jardín de la muerte".
Las flores han sido colocadas en la playa a la altura de la avenida Princesa Isabel, lugar de intenso tránsito viario y una de las principales zonas turísticas de la ciudad.
Este es el tercer acto pacífico de protesta organizado por el movimiento "Río de Paz" desde mediados de marzo, cuando la misma organización, que intenta movilizar a la población y pedir respuestas a las autoridades, plantó 700 cruces en la arena, frente al famoso hotel Copacabana Palace, una zona frecuentada por moradores de Río y turistas.
El pasado 7 de abril, cientos de personas vestidas de negro, entre las que figuraban parientes de víctimas, se tendieron sobre la calzada de Copacabana en otro acto simbólico que representaba el número de muertos.
Enfrentamientos entre narcotraficantes
Las acciones, desarrolladas en un escenario de descanso y recreo, han tenido amplio eco en los medios de comunicación y sorprendido no sólo a los turistas, sino también a los ciudadanos, poco propensos a movilizarse de forma masiva cuando se trata de rechazar la violencia.

La organización "Río de Paz", que prevé continuar con estas protestas a medida que aumente el número de muertos, sostiene que la población no puede permanecer "indiferente" ante la situación.
Río de Janeiro se ha convertido en una de las ciudades más violentas de Brasil por los constantes enfrentamientos entre bandas de narcotraficantes y los combates entre éstas y la policía o las "milicias", como se conoce a los grupos paramilitares que enfrentan a las organizaciones criminales que venden drogas en las favelas.
El pasado martes, al menos diecinueve personas murieron en dos enfrentamientos diferentes, uno entre narcotraficantes de bandas rivales y otro entre los traficantes y la policía.

Los sucesos se produjeron un día después de que el gobernador del estado de Río de Janeiro, Sergio Cabral, se reuniera con los ministros de Justicia, Tarso Genro, y de Defensa, Waldir Pires, así como con los comandantes de las Fuerzas Armadas, para negociar la posible participación de militares en tareas de combate al crimen.