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Miles de evacuados en el sur de Colombia


BOGOTÁ /AFP
Una erupción en el volcán Nevado del Huila en el sur de Colombia provocó una avalancha de lodo y piedras este miércoles que arrasó varios puentes, viviendas y cultivos, y obligó a evacuar a unas 8,000 personas de ocho poblados de las riberas de los ríos Páez, Magdalena y Símbola.
“No hay reportes de heridos ni víctimas por causa de la erupción”, señaló telefónicamente Luz Amanda Pulido, directora de la estatal oficina de Prevención y Atención de Desastres, al reportar los resultados de los primeros sobrevuelos de aeronaves por los cauces de los ríos.
La región de altas montañas, habitada fundamentalmente por comunidades indígenas, ya había sido escenario de una avalancha en junio de 1994 --tras un terremoto-- que cobró la vida de 1,100 personas, por lo cual la mayoría de los asentamientos humanos fueron reubicados.
Además, la zona había sido puesta en alerta tras una leve erupción del 19 de febrero, cuando entró en actividad el volcán de 5.631 metros, la mayor montaña de los Andes de Colombia. La televisión transmitió imágenes de los cauces del río arrastrando una masa conformada por troncos de árboles y tierra, y arrastrando a su paso algunos puentes.
El presidente Álvaro Uribe anunció que en las próximas horas visitará la zona, en tanto que la Fuerza Aérea indicó que enviará un avión Hércules C-130 con 10 toneladas de ayuda humanitaria para las personas que debieron evacuar sus viviendas.
La evacuación de los cascos urbanos de los municipios de Belalcázar y Páez se realizó ordenada y rápidamente en la madrugada, de acuerdo con planes preestablecidos, dijeron autoridades locales.
“Afortunadamente no tenemos víctimas, pero sufrimos la destrucción de cuatro puentes importantes y la región permanece aislada”, dijo a la AFP Arnet Castro, alcalde de Belalcázar, unos 700 km al suroeste de Bogotá. En ese municipio, unas 3,000 personas fueron evacuadas, indicó Jorge Quintero, de la Cruz Roja local.
En tanto en el vecino municipio de Páez otras 5,000 personas fueron evacuadas. “Hay bastante olor a azufre y sabemos que la avalancha se llevó varios puentes peatonales y otro vehicular, de la carretera que comunica con (la capital departamental) Popayán. Estamos incomunicados por vía terrestre”, dijo Daisy Jimena Medina, secretaria de gobierno de ese poblado.
La avalancha sobre el río Páez fue detectada la madrugada del miércoles, después de que el estatal Instituto de Estudios Geológicos y Mineros (Ingeominas) registró varios sismos leves en el volcán. “La erupción ya terminó y el volcán ha entrado en una baja de su actividad sísmica, aunque continuamos el monitoreo”, señaló Alberto Núñez, directivo del Ingeominas.
La erupción que se registró en horas de la madrugada “fue de mayor magnitud que la del 19 de febrero y generó un flujo de lodo” que avanzó por los ríos Páez y Símbola, dijo Núñez.
Según Ingeominas, la erupción tuvo lugar a las 0:57 horas locales, y la avalancha llegó tres horas y media más tarde a Belalcázar, para atravesar luego cerca a los municipios de Tesalia y Paicol antes de alcanzar el río Magdalena, el principal del país.
Sobre ese río se ubica la represa de Betania, cuyo plan de contingencia fue puesto en marcha. “Según nuestros cálculos, no hay problema y la represa es capaz de resistir el flujo”, señaló Wilson Rubio, responsable de su manejo.
Los planes de evacuación alcanzaron, además, a zonas rurales en jurisdicción de los municipios de Caloto e Inzá, en el departamento del Cauca, y La Plata y Nataga en el vecino departamento de Huila.
Conocida la erupción, las radios de la región comenzaron a trasmitir un mensaje continuo: “Todos los habitantes de las riberas del río Páez deben evacuar sus viviendas y buscar refugio en las zonas altas”.
Eliseo Mota, del comité de emergencias del departamento de Huila, dijo que se teme que haya cientos de animales domésticos muertos. El flujo de lodo podría provocar, además, un nuevo desastre ecológico en el lago formado por la represa de Betania, donde en febrero se reportó la muerte de miles de peces.