Internacionales

Martes sangriento en Río de Janeiro

* Violento enfrentamiento de varias horas entre traficantes de una favela

RÍO DE JANEIRO /AFP

Veintiuna personas, la mayoría supuestos narcotraficantes, murieron este martes en Río de Janeiro en tiroteos contra la Policía, en un asalto y en una batalla entre bandas rivales por los puestos de venta de droga en una favela.
Según voceros de la Policía Militar (PM), 13 muertos --cuatro a manos de la Policía y nueve entre criminales-- y 12 heridos es el saldo provisorio de un enfrentamiento de varias horas entre traficantes de la favela (área de viviendas precarias) Morro da Mineira, en el barrio Catumbí, la zona norte de Río de Janeiro.
Se informó, además, que hubo 12 sospechosos detenidos y que se incautaron fusiles, pistolas, granadas y hasta morteros. “La favela fue ocupada por tiempo indeterminado y se reforzarán los controles”, dijo un oficial participante del operativo. Entre los heridos habría seis sospechosos y el resto civiles, se indicó.
“Ningún muerto es inocente”, sentenció de su lado el comandante del temido Batallón de Operaciones Especiales (BOPE) de la PM, teniente coronel Coelho Neto. Nueve cuerpos fueron encontrados por la Policía al ingresar a la favela.
En el otro extremo de la ciudad, en la favela Rebú (oeste de Río) seis supuestos traficantes murieron en un choque con la PM. El grupo se desplazaba en un auto robado y abrió fuego al ser interceptado por una patrulla.
Otro incidente ocurrió en pleno centro de Río, donde un hombre fue asesinado al resistirse a un asalto por dos delincuentes, uno de los cuales fue abatido por la policía.
La batalla del Morro da Mineira comenzó al alba, cuando un grupo invadió la favela para ocupar puestos de venta de droga de un grupo rival. El tiroteo en la cumbre duró toda la mañana y se agravó al llegar decenas de policías.
Los PM se apostaron en las avenidas cercanas y se dispararon con traficantes apostados en lo alto de la favela.
El tiroteo provocó pánico generalizado en el barrio, con balas incrustadas en autos, muros y ventanas. La mayoría de los comercios y las escuelas cerraron y las calles quedaron semidesiertas.
Balas perdidas alcanzaron a cuatro personas que pasaban por el lugar, incluso un hombre que viajaba en un autobús recibió una bala en su cabeza.
El coronel Samuel Dionisio, jefe del Estado Mayor de la PM, declaró: “Fue una acción de relativa felicidad para la PM porque conseguimos evitar algo más serio. Los traficantes están incomodando a la ciudad y tenemos que tener alguna actitud contra ellos”.
El tiroteo obligó a clausurar el túnel Santa Bárbara, uno de los principales de la ciudad, y en un cementerio cercano fueron cancelados varios entierros.
Estos incidentes ocurrieron en momentos en que el gobierno brasileño y el del estado de Río discuten el envío de tropas militares para la lucha contra el crimen.