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Wolfowitz pide perdón por “error”


El presidente del Banco Mundial (BM), Paul Wolfowitz, aseguró que fue él quien decidió los detalles del aumento de sueldo de su compañera sentimental, Shaha Ali Riza, y pidió perdón por una decisión que ahora considera “un error”.
“Cometí un error que lamento”, aseguró durante una rueda de prensa en la que se mostró visiblemente nervioso y en la que dejó la puerta abierta a su posible partida del Banco.
En el centro de la polémica están las condiciones del traslado de Riza al Departamento de Estado en septiembre de 2005, poco después de la llegada de Wolfowitz al Banco.
La partida se tradujo en un ascenso y en dos subidas salariales por más de 60,000 dólares, lo que deja su sueldo anual en cerca de 200,000 dólares libres de impuestos, una cifra que el BM no disputa y que aireó el Government Accountability Project, un centro con sede en Washington.
Novia fue transferida
Riza, todavía en la nómina del organismo financiero multilateral, fue transferida al Departamento de Estado para evitar el conflicto de interés que planteaba el hecho de que Wolfowitz fuese su supervisor, algo que prohíben las reglas internas de la institución.
Un portavoz del Departamento de Estado confirmó a EFE que Riza dejó ese ministerio en septiembre de 2006. La pareja de Wolfowitz trabaja ahora para “Foundation for the Future”, una organización sin ánimo de lucro, según el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack.
Wolfowitz explicó que hace dos años, cuando llegó al Banco, planteó el potencial conflicto de interés y pidió “ser recusado” del asunto, algo que finalmente no ocurrió.
“Ojalá me hubiese fiado de mi instinto inicial y me hubiese mantenido al margen de las negociaciones”, afirmó.
Dijo haber discutido el tema con el Comité de Ética del Banco Mundial, e insistió en que tras “amplias discusiones”, el consejo del comité fue que Riza fuese ascendida y trasladada.
“Hice un esfuerzo de buena fe para implementar aquel consejo, como yo lo entendí”, indicó.
Informó que pidió al Consejo Ejecutivo del Banco Mundial, integrado por 24 directores que representan a los 185 miembros de la entidad, que establezca “algún mecanismo para juzgar si el acuerdo alcanzado fue razonable”.
Aunque no quiso decir si estudia dimitir, sí afirmó que aceptará “cualquier solución que proponga” el Consejo Ejecutivo, con el que Wolfowitz se reunió hoy mismo y que ha estudiado el contencioso durante los últimos días.
Insistió, en línea con lo apuntado en una carta enviada a los empleados del BM esta semana, que asume “plena responsabilidad” por los detalles del ascenso de Riza.
“No intenté ocultar mis acciones ni hacer a nadie responsable de ellas”, apuntó el ex “número dos” del Pentágono.
Riza, una ciudadana británica de origen libio, que se crió en Arabia Saudí, sale con Wolfowitz desde hace unos cinco años, poco después de que él se divorciase de su mujer, Clare Selgin Wolfowitz, tras más de 30 años de matrimonio.
Riza trabajó durante ocho años en el BM antes de ser transferida al Departamento de Estado en 2005, y es experta en temas de Oriente Medio y el Norte de África.
Wolfowitz hizo alusión también a su trabajo pasado en el Departamento de Defensa, donde fue uno de los principales arquitectos de Irak.
“Para aquellos que no están de acuerdo con las cosas que hice en mi trabajo anterior, no estoy en mi trabajo anterior. No trabajo para el Gobierno estadounidense. Trabajo para esta institución y sus 185 miembros”, sentenció.
Niega haber llevado personal
Wolfowitz ha tratado infructuosamente de librarse de la sombra de la guerra de Irak, que le ha valido muchas críticas dentro y fuera del Banco.
“Creo firmemente en la misión de la institución y tengo pasión por ella”, apuntó, para añadir que “el desafío de reducir la pobreza es enormemente importante”, sobre todo en África.
Durante la rueda de prensa negó también haber traído con él a un “ejército” de antiguos miembros de la actual Administración estadounidense, aunque reconoció que el papel de dos de sus más próximos asesores, que sí trabajaron para la Casa Blanca, “tiene que estructurarse mejor”.