Internacionales

Clima de tensión en Argentina

Los maestros decidieron el lunes "sitiar" la Casa de gobierno de Neuquén, localizada luego de protagonizar una multitudinaria marcha para repudiar el crimen del maestro.

Docentes de la provincia argentina de Neuquén continuaban el martes acampados frente a la sede de la gobernación reclamando la renuncia del mandatario local Jorge Sobisch, quien relevó al jefe policial y dos ministros luego del asesinato de un maestro en una protesta.
Los docentes, en lucha desde hace semanas por aumentos salariales, mantienen además dos rutas bloqueadas en demanda de la dimisión de Sobisch y la condena del policía que a quemarropa lanzó la granada lacrimógena que impactó en la cabeza de Carlos Fuentealba el miércoles.
Los maestros decidieron el lunes "sitiar" la Casa de gobierno de Neuquén, localizada unos mil 200 km al sur de Buenos Aires, luego de protagonizar una multitudinaria marcha para repudiar el crimen.
Para intentar descomprimir la crisis que sacude la provincia, Sobisch anunció el martes el reemplazo del jefe y el subjefe de la policía y de los ministros de Seguridad y Empresas Públicas.
Quieren renuncia del gobernador
El secretario general del gremio docente provincial, Marcelo Guagliardo, insistió en que el objetivo es la renuncia del gobernador y explicó que están analizando si continuar con los cortes de ruta o reforzar las manifestaciones frente a la sede gubernamental.
El sindicalista dijo que la protesta trascendió las fronteras del reclamo salarial al afirmar que "esto ya no tiene objetivo sectorial sino que el pedido es por un cambio profundo en la política de Neuquén".
Sobisch, quien presentará su candidatura a presidente en los comicios de octubre por una agrupación de derecha, afirmó haber dado la orden de represión que terminó provocando la muerte de Fuentealba, un maestro de química de 40 años que daba clases en una escuela pública de un barrio humilde.

"Si tuviera que volver a dar la orden de represión, la daría por respeto a la Constitución", dijo Sobisch, quien justificó la acción policial en que los maestros en huelga impedían el derecho a circular por las rutas.
Legisladores de la oposición neuquina impulsan un proceso de juicio político contra Sobisch para su destitución.
El lunes, decenas de miles de personas marcharon en Argentina para repudiar el crimen de Fuentealba, al tiempo que se cumplió una huelga docente que tuvo alta adhesión en todo el país, y que contó con el apoyo de las dos centrales obreras del país.