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Benedicto XVI lamenta desgracias del mundo


CIUDAD DEL VATICANO / AFP
Cristianos de diversos credos celebraron en todo el mundo el Domingo de Pascua, que recuerda la resurrección de Jesucristo, en una jornada en la que el papa Benedicto XVI lamentó las desgracias que se abaten sobre la humanidad, en especial en Irak y África.
“¡Cuántas heridas, cuánto sufrimiento en el mundo!”, dijo el Papa citando “las calamidades naturales y las tragedias humanas que causan innumerables víctimas”, en su mensaje urbi et orbi en el que llamó a la esperanza a decenas de miles de fieles congregados en la plaza de San Pedro de Roma y millones de católicos que lo siguieron a través de las televisiones de 67 países.
Tras su mensaje, Benedicto XVI felicitó la Pascua en 62 idiomas, desde el español al inglés, pasando por el chino y el esperanto.
El Papa dedicó parte de su mensaje a la situación en Oriente Medio y expresó su satisfacción por “los signos de esperanza en el diálogo entre Israel y la Autoridad Palestina”.
En cambio, lamentó que “nada positivo llegue de Irak, ensangrentado por continuas masacres, mientras los civiles huyen”.
El jefe de la Iglesia Católica también expresó su preocupación por África. Citó, entre otros, el caso de la región sudanesa de Darfur, donde “perdura una situación humanitaria catastrófica que desgraciadamente se subestima”.
En su amplio repaso de calamidades, Benedicto XVI mencionó a las víctimas de las recientes catástrofes naturales en Madagascar, las Islas Salomón y América Latina.

Con regocijo o bajo miedo
Entre tanto, los cristianos del mundo entero festejaban la Pascua con regocijo o bajo el miedo.
En Irak, la minoría cristiana, atenazada por el miedo a los secuestros y atentados en un país donde la violencia se cobró 21 víctimas mortales el domingo, celebró este día haciendo regalos a sus hijos.
En Jerusalén, miles de cristianos de ritos orientales y occidentales se congregaron en las callejuelas del casco antiguo y en la iglesia del Santo Sepulcro.
En esta iglesia, enclave tradicional de la muerte, entierro y resurrección de Jesús, las misas se sucedieron para los ritos siríaco, copto, católico, armenio y griego ortodoxo. Y es que este año, por primera vez en dos décadas, coincidieron los calendarios juliano y gregoriano.
La fiesta de la Pascua cristiana coincidió asimismo con la judía, cuyas celebraciones se prolongan una semana.
En Gran Bretaña, la reina Isabel II asistió en compañía de otros miembros de la familia real a la tradicional misa pascual en la iglesia del castillo de Windsor, al oeste de Londres.
La Semana Santa fue celebrada en las Américas con actividades religiosas y populares, algunas con tinte político.
En diferentes comunidades de Venezuela, el domingo de Pascua se confecciona tradicionalmente un muñeco que recuerda a Judas Iscariote, luego de traicionar a Jesús, pero se le pone el rostro de un personaje repudiado: este año en varios lugares se eligió al mandatario estadounidense, George W. Bush.

Por otro lado, a la celebración en el barrio de Iztapalapa, de la capital mexicana, asistieron el viernes 1.4 millones de personas, entre las que se mezclaron integrantes de la organización “Defensa de la Familia y los Valores”, que se opone a la propuesta legislativa para despenalizar el aborto en la Ciudad de México.
A la procesión de Atlixco, Puebla (centro), como cada año, asistieron mexicanos que emigraron a Estados Unidos para agradecer su éxito en territorio estadounidense.
En Chile, miles de jóvenes se congregaron la noche del sábado en la céntrica Plaza Italia de Santiago, tradicional punto de encuentro para festejos deportivos y políticos, para celebrar la Fiesta de la Resurrección convocada por la Iglesia Católica chilena.
En Argentina, el cardenal primado de Argentina y ex papable, Jorge Bergoglio, exhortó a la feligresía a evitar la seducción que provoca el poder, la idolatría y el dinero, en su homilía de la Solemne Vigilia Pascual en la catedral metropolitana.
Por su parte, el presidente estadounidense, George W. Bush, visitó el domingo de Pascua la iglesia en una base militar de Texas (sur), en la que dijo haber tenido “la oportunidad de reflexionar sobre el gran sacrificio que están realizando nuestros militares y sus familias (...), recé por la paz”.
Finalmente, en Cuba cientos de católicos participaron con cantos y rezos de las celebraciones de la Semana Santa, en especial la noche del Viernes Santo, con una gran procesión del Vía Crucis --tercero que se realiza tras ser restablecido en 2005-- por las calles de La Habana.
En la isla, bajo gobierno comunista desde hace 48 años y fuerte sincretismo religioso, no hay feriados por la Semana Santa.