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Evo Morales intenta relanzar su gobierno


LA PAZ / AFP
El presidente boliviano Evo Morales intentará relanzar su gobierno con una ‘revolución moral’ después de evaluar este domingo 14 meses de gestión, en medio de críticas de la oposición por la supuesta ineficiente administración del Estado y crecientes denuncias de corrupción.
“Fundamentalmente es una reunión de debate programático, ideológico, político y también de comportamiento”, dijo Morales antes de iniciarse la reunión, que se llevó a cabo este domingo en un hotel a 20 km de la sede de Gobierno.
En la cita, que congrega a 16 ministros y medio centenar de viceministros, serían definidas las bases de una “revolución moral en el aparato estatal”, según el portavoz presidencial, Alex Contreras.
La reunión evaluaría tres ejes temáticos: económico, político y social, pero el asunto de la corrupción en el Estado y en el oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS) será el objeto central de la discusión, según fuentes del gobierno.
Según el mandatario socialista, la investigación de un sonado caso de avales políticos, recomendaciones de altos personajes del partido de gobierno para obtener empleo en el Estado, a cambio de dinero, “continuará (…), no se protegerá a nadie”.
“No se protegerá a nadie. Durante 14 meses (de gestión) hemos alejado a algunos viceministros” por actos irregulares, anunció Morales el sábado en una reunión con estudiantes secundarios a quienes ratificó que postulará el voto a los 16 años.
El vicepresidente Álvaro García Linera anunció, además, medidas para eliminar “lunares oscuros que dañan la imagen del partido con actos de corrupción”.
Morales dijo, sin embargo, que “yo doy mi cabeza por los ministros y viceministros” y advirtió que los bolsones de corrupción radican en estamentos no jerárquicos del aparto estatal.
El gobernante, a quien sus adversarios le reprochan su excesivo centralismo, intenta reimpulsar las labores del Poder Ejecutivo luego de varias semanas en que la oposición le atacó a raíz de los avales políticos y 44 contratos con diez multinacionales petroleras supuestamente mal formulados.
Además de ordenar el procesamiento por tribunales de su partido y hasta de la justicia ordinaria a sospechosos de haber entregado avales políticos a cambio de dinero, el mandatario relevó a un principal ejecutivo de la petrolera estatal YPFB, Manuel Morales, cuya cabeza reclamó la oposición por supuestas irregularidades en los contratos petroleros.
El jefe de Estado, que asumió en enero de 2006 con la promesa de erradicar la corrupción y actuar con transparencia, cesó además la semana pasada a su ministro de Minería por viajar sin autorización a Cuba y llamó públicamente la atención al titular de Planificación a una “mayor coordinación y no irnos por cualquier lado”.
Las flaquezas del gobierno están siendo capitalizadas por la oposición que le reclama mayor eficiencia.
El ex candidato presidencial de centro derecha, Samuel Doria Medina, consideró, por ejemplo, que a 14 meses de gestión, el gobierno debió haber creado “al menos 1,500 puestos de empleo” con la nacionalización de los hidrocarburos, en mayo último.
El senador de derecha, Walter Guiteras, del partido Podemos, que lidera el ex presidente liberal Jorge Quiroga, planteó que la reunión de Morales con sus colaboradores sirva para que el mandatario “reconduzca su discurso” de lucha contra la corrupción.