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Los Guardianes de la Revolución

* Un grupo de ellos capturó el pasado 23 de marzo a 15 marinos británicos en el Golfo Pérsico

TEHERÁN / AFP
Los Guardianes de la Revolución islámica (Sepah-é Pasdaran), que capturaron el 23 de marzo a 15 marinos británicos en el Golfo, constituyen el ejército ideológico del régimen iraní y están encargados de protegerle contra las amenazas internas y externas.
Según estimaciones occidentales, este verdadero ejército cuenta con unos 350,000 miembros. Fue creado el 5 de mayo de 1979, tras la victoria de la Revolución islámica, por un decreto del imán Jomeini, fundador de la República islámica, con la meta de reagrupar las fuerzas revolucionarias.
También fueron los Guardianes de la Revolución quienes en 2004 capturaron a ocho marinos británicos, que fueron liberados tres días después.
Al igual que el ejército clásico, que no ha sido disuelto, los Pasdaran se hallan bajo las órdenes directas del guía supremo, que designa a los comandantes.
Los Guardianes de la Revolución reciben los mejores equipamientos militares, como los famosos misiles Shahab-3, capaces de alcanzar Israel y el nuevo sistema de defensa antiaéreo ruso TOR-M1, de un valor de 800 millones de dólares, destinado a proteger los sitios nucleares iraníes.
En 2006 organizaron varias maniobras militares, sobre todo en la región del Golfo, donde probaron un abanico de misiles, principalmente de un alcance de 350 km, capaces de alcanzar todas las regiones del Golfo y del mar de Omán.
Las dos últimas resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el programa nuclear iraní señalan particularmente a los Pasdaran, cuyas numerosas empresas están sometidas a sanciones.
Varios altos comandantes de los Guardianes de la Revolución también forman parte de las personalidades a quienes la ONU ha prohibido viajar al extranjero.
Washington también acusa a los Pasdaran de ayudar a los grupos rebeldes chiítas en Irak a través de su ejército Qods, algo que Teherán siempre ha desmentido.
Los adversarios de la República islámica les acusan además de haber creado la milicia chiíta Hezbolá en Líbano.
Los Pasdaran desempeñan un papel fundamental en la protección de las fronteras del país, ya que controlan las zonas fronterizas más sensibles.
También participan en la lucha contra los grupos armados de oposición y cuentan bajo su autoridad a la milicia islamista (Bassidji), que asegura poseer más de 10 millones de miembros, y que los Pasdaran entrenan y arman.
Los Guardianes de la Revolución, que tuvieron un papel predominante en la guerra contra Irak de 1980 a 1988, ejercen una influencia política considerable.