Internacionales

Escándalo salpica al jefe del Ejército

* Los Ángeles Times revela que CIA recibió informes sobre sus nexos con escuadrones paramilitares de ultraderecha

Las denuncias sobre nexos de líderes colombianos con paramilitares de ultraderecha, que han llevado a la cárcel a ocho congresistas, tocaron ahora al comandante del Ejército, quien negó la acusación sustentada en un informe de inteligencia divulgado por un diario de Estados Unidos.
El general Mario Montoya calificó este lunes de infundada la publicación del diario Los Ángeles Times, según la cual la CIA recibió informes que vinculan al oficial con grupos paramilitares de extrema derecha.
“Mi vida pública está abierta al escrutinio. Nunca he tenido tratos con paramilitares”, señaló Montoya a periodistas.
El general, uno de los oficiales más cercanos al presidente Álvaro Uribe, y que fue comandante militar en el departamento de Antioquia (noroeste), aseguró que las acusaciones no tienen sustento.
El gobierno colombiano rechazó la denuncia y pidió en un comunicado que “cualquier acusación basada en pruebas contra miembros de las instituciones colombianas, sea presentada ante los organismos competentes de justicia y administración”.
La publicación se produjo en momentos cuando en Colombia se adelantan investigaciones que vinculan a dirigentes políticos --la mayoría cercanos al presidente Uribe-- con las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y algunos de los crímenes que cometieron esos escuadrones de ultraderecha.
Esas investigaciones llevaron a que la Corte Suprema de Justicia ordenara detener a nueve congresistas oficialistas, uno de los cuales está prófugo.
Bogotá también está a la espera de que el Congreso estadounidense apoye la financiación para dar continuidad al Plan Colombia de lucha contra el narcotráfico, y los grupos armados ilegales, financiado parcialmente por Washington, y a la cual se comprometió el presidente estadounidense, George W. Bush, en su reciente visita a Bogotá.
El diario angelino aseguró que la espectacular operación “Orión”, dirigida por Montoya en octubre de 2002, contra grupos armados en la segunda ciudad colombiana, Medellín (noroeste), y en la que murieron 14 personas, recibió el apoyo de paramilitares de Diego Murillo (“Don Berna”).
Montoya indicó que de la misma lectura del artículo se deduce que no se trata de un informe de la CIA, sino de una información recogida por una agencia “aliada” que estaba sujeta a confirmación.
Respecto a “Orión”, el general señaló que fue una operación “concertada con las autoridades civiles y vigilada por los organismos de control”.
La operación “Orión” fue ordenada por el propio presidente, dos meses después de llegar al poder en 2002, para sacar a los grupos armados ilegales que operaban en los barrios ubicados en las montañas de Medellín, la ciudad de dos millones de habitantes de la cual es oriundo el jefe de Estado colombiano.