Internacionales

Cuatro años de invasión estadounidense en Irak

El cuarto aniversario de la invasión coincide con el deterioro de la imagen de los 130 mil soldados estadounidenses desplegados en Irak debido a la cadena de errores cometidos, como las muertes por error de decenas de civiles.

En el cuarto aniversario de la invasión de Irak por parte de las fuerzas multinacionales lideradas por EEUU, la reconciliación entre las diferentes confesiones iraquíes parece cada vez más imposible y no hay avances significativos para sacar al país de la crisis que amenaza su unidad.
La madrugada del 20 de marzo de 2003 -fecha de Oriente Medio- el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dio a sus tropas la orden de empezar una guerra contra Irak con el objetivo de destruir las armas de destrucción masiva que supuestamente poseía el país y de las que, cuatro años más tarde, sigue sin haber rastro.
Todas los intentos de acabar con la violencia interreligiosa que enfrenta a los diversos grupos de la sociedad iraquí realizados por los tres Gobiernos post-Sadam han fracasado: en esta tesis han coincidido todos los iraquíes, tanto chiíes como suníes, consultados en la víspera del cuarto aniversario de la invasión.
Además, la división entre las distintas confesiones que viven en Irak se ha hecho más profunda y complicada, a pesar de las tentativas de reconciliación llevadas a cabo por los Gobiernos de Iyad Alaui, Ibrahim Yafari y del actual primer ministro, Nuri Al Maliki.
La última apuesta del Gobierno iraquí para acabar con la violencia en el país ha sido la conferencia de paz celebrada en Bagdad a principios de este mes en la que se han acordado una serie de medidas para propiciar la reconciliación, aunque de momento no ha habido progresos en esa línea.
"Lo que estamos viendo en estos momentos es la continuidad del círculo vicioso de la violencia que significa que la reconciliación nacional todavía está lejos", declaró un político iraquí que pidió no ser identificado.
Con estas palabras, el político hace referencia a la espiral de violencia confesional que ha costado la vida de miles de iraquíes, especialmente después del bombardeo de la mezquita de Samarra, situada 100 kilómetros al norte de Bagdad, en febrero del año pasado.
Este ataque fue la gota que colmó el vaso y acabó con cualquier esperanza de llegar a una reconciliación temprana, según coinciden todos los consultados en referencia a ese atentado que agravó la fractura política y religiosa entre chiíes y suníes.
Muchos ciudadanos de Irak, tanto chiíes como suníes, atribuyen a la invasión parte de la responsabilidad del empeoramiento de las relaciones entre los dos credos del Islam mayoritarios en Irak.
Los suníes acusan a los chiíes de colaboracionismo con las fuerzas extranjeras de la ocupación y a sus líderes de dividir el país por su intención de crear un Estado federal en Irak en el que las diferentes provincias tengan un régimen autonómico que incluya competencias en financiación, y que haría posible un Gobierno chií, financieramente independiente, en el sur del país.
El paladín del federalismo es uno de los políticos chiíes más influyentes en Irak, Abdelaziz Al Hakim, que no descansa en sus intentos de crear una federación independiente en las provincias chiíes del Éufrates Central: Qadisiya, Wasit, Muthana, Nayaf y Kerbala.

Mientras que en opinión de los suníes, un Estado federal significa la partición definitiva del país, especialmente teniendo en cuenta que los kurdos ya disponen de una región autónoma en el norte de Irak.
El cuarto aniversario de la invasión coincide también con el deterioro de la imagen de los 130 mil soldados estadounidenses desplegados en Irak debido a la cadena de errores cometidos, como las muertes por error de decenas de civiles o, lo que es más grave, los abusos y atropellos cometidos contra los presos de Abu Gharib.
Hoy se ha hecho pública una encuesta de la cadena de televisión estadounidense ABC que revela que dos terceras partes de los iraquíes son pesimistas y no creen que la situación de su país el próximo año vaya a ser mejor de lo que lo es en la actualidad.