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Irán desafía a la ONU

El programa iraní, que durante 18 años se desarrolló en la clandestinidad, y la falta de cooperación y transparencia de ese país, levantan la sospecha de la comunidad internacional de que el objetivo final sea fabricar armas nucleares.

Irán mantuvo hoy su desafío al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, al ignorar el período de gracia de 60 días establecido para que suspendiese sus actividades de enriquecimiento de uranio, lo que puede abrir la puerta a sanciones adicionales.
Lejos de cumplir con la resolución 1.737 de la ONU del pasado 23 de diciembre, que exige detener "todas las actividades relacionadas con el enriquecimiento de uranio", Teherán ha expandido su programa nuclear con la finalidad implícita de llegar a un nivel de producción industrial de uranio.
Las cuestiones pendientes del programa iraní, que durante 18 años se desarrolló en la clandestinidad, y la falta de cooperación y transparencia iraní levantan la sospecha de la comunidad internacional que el objetivo final sea fabricar armas nucleares.
"Irán no ha suspendido sus actividades relativas al enriquecimiento (de uranio)" y "ha continuado también con la construcción de la planta piloto de enriquecimiento (de Natanz)", afirmó el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en el sumario de un informe de seis páginas que evalúa el programa atómico iraní.
La principal preocupación de los inspectores internacionales es la planta de Natanz, al sur de Teherán, una instalación atómica subterránea protegida por baterías antiaéreas. En ese emplazamiento el OIEA certificó el 17 de febrero el funcionamiento de dos "cascadas" de 164 centrifugadoras nucleares en vacío, a las que se han unido la instalación parcial de otras dos cadenas de 164 de esos artefactos.
El crucial informe con estas conclusiones ya ha sido enviado para su evaluación a los 35 países miembros de la Junta de Gobernadores del OIEA y a los 15 que integran el Consejo de Seguridad.
El embajador iraní ante el OIEA, Ali Saghar Soltanieh, declaró en inglés a Al Jazira, poco después de darse a conocer el informe, que éste no indica que haya pruebas de que Irán "desvíe material nuclear" y que enriquecer uranio es un "derecho inalienable" dentro del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).
Irán, según recoge el documento, informó también al OIEA que a finales de febrero va a empezar a alimentar con un gas precursor para enriquecer uranio (UF6) las centrifugadoras recientemente instaladas en Natanz.
El siguiente paso sería avanzar "de forma progresiva con la instalación de 18 'cascadas' de (un total de) 3 mil máquinas", para empezar a ponerlas operativas de "forma gradual en mayo de 2007", según los planes iraníes que recoge el documento.

"La agencia es incapaz de verificar la ausencia de material nuclear no declarado", añade el informe, debido a la falta de cooperación total de la República Islámica.
El texto indica que entre el 2 de noviembre de 2006 y el 17 de febrero de 2007, un total de 66 kilos de UF6 han sido utilizados en procesos de enriquecimiento de uranio hasta un nivel por debajo del 5 por ciento.
"No hay progresos en ningún asunto", resumió un diplomático cercano al OIEA, algo que debería darse para aclarar casi 20 años de actividades nucleares no declaradas.
La producción de una cantidad significativa de uranio enriquecido, que dependiendo de su grado de pureza puede ser utilizado para generar energía (un 4%) o alimentar una bomba nuclear (90%), requiere del funcionamiento combinado de decenas de miles de centrifugadoras nucleares.
Las autoridades iraníes anunciaron en 2006 su pretensión de instalar 3 mil centrifugadoras en Natanz y el montaje de los últimos artefactos demuestran que son la avanzadilla de esos planes.
Por su parte, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de EEUU, Gordon Johndroe, dijo hoy que el informe muestra que Irán perdió una nueva oportunidad para buscar una solución al conflicto y calificó su contenido de "decepcionante".
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, aseguró hoy en Viena que está "profundamente preocupado porque el Gobierno iraní no ha respetado el plazo fijado por el Consejo de Seguridad" e instó a Teherán a cumplir con sus obligaciones "para que el asunto pueda resolverse con medios pacíficos".
Mientras, el ministro francés de Exteriores, Philippe Douste-Blazy, se pronunciaba hoy por una nueva resolución del Consejo de Seguridad para "continuar las sanciones".