Internacionales

Violencia desmiente triunfalismo en Bagdad

* Doble atentado vuelve a los iraquíes a la cruda realidad pese a declaraciones optimistas de las autoridades

Los habitantes de Bagdad volvieron el domingo a la cruda realidad de una violencia endémica con un doble atentado que causó al menos 60 muertos, pese a las declaraciones triunfalistas de las autoridades iraquíes y estadounidenses sobre el nuevo plan de seguridad para la ciudad.
“¿Dónde está la seguridad?”, gritaban entre lágrimas los familiares de las personas que perdieron la vida o quedaron heridas en el doble atentado.
La gente se agolpaba ante las puertas de un hospital del centro, donde los cuerpos de 42 víctimas acababan de ser trasladados.
Una fuente de ese hospital, el Kindi, indicó que entre los muertos había al menos 10 niños en edades de entre cinco a 10 años.
Otro hospital, el Ibn Nafis, situado igualmente en el centro, indicó poco antes de las 16:30 hora local haber recibido los cuerpos de 12 víctimas. Otras dos personas murieron poco después en el quirófano.
El doble ataque se produjo en un barrio mayoritariamente chiíta del este de la ciudad, llamado Bagdad Jadida (Nuevo Bagdad).
Según los servicios de seguridad, los dos coches estaban a 20 metros uno del otro. El primero explotó en medio de un mercado, el otro cerca de una tienda de productos eléctricos, casi al mismo tiempo.
Hacia las 16H00, los habitantes del barrio seguían buscando los cadáveres de sus familiares entre los puestos de venta, convertidos en un amasijo de hierros retorcidos.
Además, hacia las 15 horas locales un kamikaze lanzó su coche cargado de explosivos contra un puesto de control a cargo de comandos del Ministerio del Interior, en el barrio chiíta de Sadr City (este), bastión de la milicia del jefe radical Moqtada Sadr. Un policía murió en la explosión.
Otras diez personas, entre ellas tres policías, resultaron heridas. Previamente, un francotirador no identificado mató a tres transeúntes en una de las calles principales del barrio central de Fadhel.
El doble atentado en el barrio Nuevo Bagdad se produjo poco después del anuncio por parte del Ejército estadounidense de una disminución de la violencia en la capital iraquí con el nuevo plan de seguridad.
“Desde el inicio de la operación, el número de ataques en la capital iraquí disminuyó”, declaró el domingo en un comunicado su portavoz en Bagdad, el teniente-coronel Scott Bleichwehl.
El Ejército estadounidense afirmó haber realizado, entre el 10 y el 16 de febrero, 51 operaciones en Bagdad y sus alrededores, con el empleo de al menos un contingente de soldados (entre 120 y 150 hombres) en cada acción.
Un total de 24 operaciones fueron llevadas a cabo por fuerzas iraquíes. Además, soldados estadounidenses y fuerzas de seguridad de Irak efectuaron en ese período cerca de 20,000 patrullajes en las calles de Bagdad, el “doble” que la semana anterior.
Unos quince escondites de armas fueron encontrados durante estas acciones, informó Bleichwehl. Entre el 3 y el 9 de febrero, el Ejército estadounidense condujo 34 operaciones, 20 de las cuales contaron con la asistencia de las fuerzas iraquíes.
“Los iraquíes están desempeñando un rol muy importante en las tareas diarias de seguridad”, aseveró Bleichwehl.
“Desde aquí, quiero decirle al pueblo de Bagdad que la seguridad va a llegar. Vamos a expulsar a los terroristas de Bagdad y de otros lugares”, aseguró el general que dirige las operaciones por parte iraquí, Abbud Gambar, en un puesto de control en las calles de la capital.
Sin embargo, dos militares estadounidenses murieron el sábado en sendos ataques en la capital y sus alrededores, con lo que las bajas de su ejército ascienden a 3,129, desde la invasión de Irak, según un balance de la AFP con base en cifras del Pentágono.