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España juzga atentados de Madrid

* Presunto “cerebro” niega toda relación con los ataques y con Al Qaida

Tres años después de los atentados islamistas de Madrid, que el 11 de marzo de 2004 causaron 191 muertos y 1,824 heridos, uno de los 29 acusados y presunto cerebro de los ataques negó su relación con ellos y con Al Qaida, al inicio del juicio por la peor tragedia terrorista de España.
“Nunca he tenido ninguna relación con esos acontecimientos que sucedieron en Madrid”, sostuvo en árabe Rabei Ousmane interrogado por su abogado.
“Nunca he tenido ninguna vinculación con Al Qaida ni con ninguna organización islamista”, afirmó “Mohamed el egipcio”, de 36 años, asegurando ante el tribunal presidido por el juez Javier Gómez Bermúdez que tampoco “he inducido a ninguna persona ni grupos de personas” para que llevaran a cabo los ataques contra cuatro trenes suburbanos en Madrid.
Sereno y gesticulando con la mano derecha, Ousmane, condenó los atentados de Madrid, los del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos y los ataques contra el metro y un autobús de Londres, en julio de 2005.
“Condeno estos atentados incondicional y completamente. Ésta es una convicción que tengo muy clara y absoluta”, dijo el acusado. “Obviamente, condeno todos estos atentados que se han cometido en Londres y Nueva York”, añadió.
Tras Rabei Ousmane pasarán por el banquillo los otros supuestos “cerebros” de los ataques: el marroquí Youssef Belhadj, que apareció en un vídeo reivindicando los atentados en nombre de Al Qaida, y el marroquí Hassan al Haski, un presunto dirigente del GICM, a quienes Ousmane negó conocer.
Tras afirmar durante la mañana que se negaría a declarar, Ousmane, contra quien la Fiscalía pide 38,656 años de cárcel, cambió luego de parecer y anunció que iba a “atenerse” a las preguntas de su defensor.
“¿Qué formación militar recibió en Egipto? ¿Quién dio el visto bueno para llevar a cabo los atentados? ¿Por qué decidió realizarlos en Madrid? ¿Cuáles son las relaciones que mantuvo con Al Qaida? ¿Quiénes son las personas a las que calificó de mártires?”, le preguntaron la fiscal Olga Sánchez y los abogados de la acusación, sin que Rabei Ousmane respondiera.
La Fiscalía considera que “Mohamed el egipcio” se vanaglorió de haber organizado los atentados del 11-M, al asegurar “el hilo de Madrid fue mío” en grabaciones telefónicas efectuadas por los servicios secretos italianos. Quince marroquíes, nueve españoles, dos sirios, un egipcio, un argelino y un libanés pasarán por el banquillo de los acusados hasta julio.
Entre esos acusados se hallan dos supuestos “cerebros”, los tres “autores materiales” y el principal abastecedor de los explosivos. Podrían ser condenados a más de 270,000 años de cárcel en total, aunque la pena máxima efectiva en España es de 40 años.
Sin la afluencia que se esperaba de familiares y víctimas, pero sí de periodistas, el primer día del mayor juicio contra el terrorismo islamista en Europa comenzó hacia las 10H30 locales (09H30 GMT) y concluyó a las 18H20 locales en un edificio anexo de la Audiencia Nacional, principal instancia penal española, en la entrada del parque de la Casa de Campo (oeste de Madrid) en medio de un importante despliegue policial.
El ministerio público atribuye la tragedia de Atocha, la peor pesadilla terrorista en España y en Europa desde Lockerbie (270 muertos en 1987), a una célula islamista inspirada en Al Qaida y vinculada al Grupo Islamista Combatiente Marroquí (GICM).
La fiscalía española entiende que los atentados se debieron a la “intervención de España en Irak” durante el gobierno conservador de José María Aznar (1996-2004). Durante las 53 audiencias previstas hasta julio, comparecerán más de 600 testigos y un centenar de peritos. La sentencia se conocerá en octubre.
Diez bombas activadas mediante teléfonos celulares estallaron el jueves 11 de marzo de 2004 entre las 07H37 y las 07H40 de la mañana en cuatro trenes suburbanos que se dirigían repletos de viajeros a la estación madrileña de Atocha.
“Me tiemblan las piernas, tengo miedo”, aseguraba a su llegada al tribunal la presidenta de la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo, Pilar Manjón, quien perdió a su hijo de 20 años en los ataques.
“Va a ser difícil volver a mirar a los ojos a los que destrozaron mi vida. Pero lo voy a hacer por mi hijo”, aseguró en medio de una fuerte emoción.