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Bush busca una “agenda común” con AL

Funcionarios de la Casa Blanca afirmaron que el viaje del mandatario no se da para contrarrestar la influencia de líderes como Hugo Chávez en la región.

El presidente de EEUU, George W. Bush, viajará el mes próximo a cinco países latinoamericanos para promover una "agenda común" en el continente, no para contrarrestar influencias de ningún país o tratar de recuperar terreno en la región.
Bush quiere que el presente año sea "un año de compromiso de EEUU en Latinoamérica" y de "trabajar juntos" con los nuevos líderes políticos surgidos de los numerosos procesos electorales celebrados en 2006, dijo hoy el secretario de Estado adjunto para Asuntos Políticos, Nicholas Burns.
En rueda de prensa en la que dio a conocer los resultados de la visita que realizó la semana pasada a Argentina y Brasil, Burns subrayó que la gira del presidente, al igual que los viajes que él y otros altos cargos están realizando a la región, se enmarcan en un esfuerzo diplomático coordinado para reforzar lazos con una región fundamental para EEUU.
Ese esfuerzo "no tiene nada que ver" con ningún intento de recuperar terreno frente a otros países o de contrarrestar influencias que Washington considera negativas, como la del presidente venezolano, Hugo Chávez.
"No nos obsesionamos con él (Chávez)" y "no tratamos de aislar a Venezuela", aseguró Burns tras precisar que EEUU tiene relaciones con toda la región y admitir que en algunos casos no son todo lo buenas que quisiera. "Seguimos relacionándonos con todos, sólo digo que no tenemos buena relación con dos", indicó el responsable estadounidense en alusión a Venezuela y Cuba.
Burns hizo hincapié en que durante su estancia en Argentina y Brasil, países a los que viajó acompañado por el máximo cargo del Departamento de Estado para Asuntos Latinoamericanos, Thomas Shannon, no pidió ayuda a nadie sobre Venezuela.
Sí se habló de la situación en ese país y de las nuevas políticas puestas en marcha por su presidente pero, por parte de EEUU, afirmó, "sólo preguntamos ¿qué piensan? y ¿cuál creen que puede ser el impacto de su política".
En el caso concreto del plan de nacionalización de sectores estratégicos anunciado por el Gobierno venezolano, Burns reiteró que la administración estadounidense cree que ésa es una política fallida, que ya nadie está siguiendo y que fracasó en otros lugares como Asia y Europa. Chávez hará lo que quiera, dijo, pero lo más preocupante es que "las víctimas pueden ser los venezolanos".
Además de Venezuela, Burns y Shannon también intercambiaron puntos de vista con sus interlocutores argentinos y brasileños sobre la situación en Cuba y el futuro político de la isla. Teniendo en cuenta que en algún momento tiene que haber una transición en ese país, dijo Burns, lo que defiende EEUU es un enfoque común con el resto de la región en el sentido de que esa transición debe ser pacífica.
Bolivia y Ecuador también fueron objeto de las discusiones que los responsables estadounidenses mantuvieron la semana pasada en Sao Paulo, Brasilia y Buenos Aires, en las que también se abordaron cuestiones de la agenda global, como Irán, Líbano o el conflicto iraquí.
A nivel bilateral, Burns hizo hincapié en que durante su visita a la región pudo constatar que la relación con Brasil es de las mejores y que con Argentina "estamos mejorando". Este último país no ha sido incluido en la gira del presidente porque, entre otras razones, "no puede ir a todas partes", según Burns, quien recordó que Bush ya estuvo en Argentina en noviembre de 2005 con motivo de la Cumbre de las Américas celebrada en la localidad de Mar del Plata.
Brasil, sin embargo, es el primero de los cinco países a los que viajará Bush el mes que viene, -además de Colombia, Uruguay, Guatemala y México-, acompañado por su secretaria de Estado, Condoleeza Rice, y por Shannon. Allí, el presidente de EEUU tiene previsto reunirse con su homólogo brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, en un encuentro en el que el principal tema de conversación será el de los biocombustibles.
Es un ámbito en el que se espera que los dos mandatarios anuncien un acuerdo para fomentar la producción de este tipo de recursos energéticos con vistas a reducir la dependencia de la importación de petróleo de países como Venezuela o Irán.