Internacionales

Irak cierra sus fronteras con Irán y Siria

La medida forma parte del nuevo plan de seguridad en el país musulmán, que además incluye medidas de seguridad “excepcionales”, como interrogatorios o registros en hogares, mezquitas y lugares de culto sin orden judicial.

Irak cerrará sus puestos fronterizos con Irán y Siria por al menos tres días por “motivos de seguridad”, informó este martes a través de la televisión estatal el comandante a cargo del nuevo plan de seguridad para Bagdad, el general Abud Gambar.
Gambar, quien leyó una declaración emitida en nombre del gabinete iraquí, declaró que cuatro puestos fronterizos con Irán y dos con Siria permanecerán cerrados por 72 horas, antes de ser reabiertos.Otros puestos cerrarán indefinidamente.
“Tras estos tres días, algunos de los pasos fronterizos serán reabiertos”, señaló un comunicado del primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, leído en la televisión estatal Al Iraqiya.
El comunicado fue leído por el teniente general Abud Gambar, nombrado responsable de la región de Bagdad, según el nuevo plan de seguridad para la capital. Gambar añadió que el toque de queda en Bagdad, de ocho de la tarde a las seis de la mañana, se mantendrá en vigor durante un período todavía indeterminado.
En la actualidad, ya está vigente en la capital un toque de queda de nueve de la noche a cinco de la mañana, por lo que la nueva medida amplía en dos horas el plazo.
El general también informó de que se impondrán otras medidas de seguridad excepcionales, como interrogatorios o registros en hogares, mezquitas y lugares de culto sin orden judicial. Asimismo, se aplicará la ley antiterrorista a todo aquel que sea sorprendido con armas o cualquier tipo de material explosivo , que será presentado de inmediato ante el Tribunal Penal Supremo.
Las nuevas medidas se enmarcan dentro del plan de seguridad que Maliki anunció que entrará en vigor esta semana y en el que participarán 85.000 soldados y policías, entre iraquíes y estadounidenses.
Para la aplicación del plan, las autoridades iraquíes han dividido Bagdad en diez zonas que serán administradas por un general del Ejército con la potestad de adoptar las medidas que considere convenientes para imponer el orden y la seguridad.
El jefe del plan de seguridad para Bagdad tendrá bajo su mando a la policía y a las fuerzas armadas, y sólo estará sometido a la autoridad del primer ministro, según el decreto gubernamental leído Abbud Gambar.