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Ex vicepresidente iraquí condenado a la horca

* Taha Yasin Ramadan fue juzgado junto a Hussein y otros seis coacusados por la matanza de 148 chiítas

La justicia iraquí condenó el lunes a morir en la horca al ex vicepresidente Taha Yasin Ramadan por la ejecución de 148 chiítas, una sentencia pronunciada pese a la fuerte polémica que desencadenó la ejecución de Saddam Hussein y dos de sus colaboradores por este mismo caso.
“En nombre del pueblo, la Corte decide lo siguiente: el condenado debe ser ejecutado en la horca por haber cometido crímenes deliberadamente”, anunció uno de los jueces del Alto Tribunal Penal de Bagdad.
Ramadan fue juzgado junto a Saddam Hussein y otros seis coacusados por la matanza de 148 chiítas de Dujail, al norte de Bagdad, en represalia a un atentado frustrado en 1982 contra el entonces presidente iraquí.
El 5 de noviembre pasado, el ex dictador y otros dos colaboradores del régimen, su hermanastro y el ex presidente del tribunal revolucionario, fueron condenados a muerte, mientras que el ex vicepresidente fue sentenciado a cadena perpetua.
Pero la Cámara de Apelaciones estimó que el veredicto de Ramadan era demasiado clemente, por lo que ordenó el reenvío del sumario al Alto Tribunal.
“Juro ante Dios que soy inocente”, exclamó el lunes Ramadan tras la lectura de la sentencia, que implica no obstante una apelación automática.
Saddam Hussein fue ahorcado el pasado 30 de diciembre, mientras que su hermanastro Barzan al Tikriti y el ex juez Awad al Bandar fueron ejecutados un poco más tarde, el 15 de enero.
Ramadan, un sunita, fue capturado en agosto de 2003 por combatientes kurdos en Mosul, al norte de Bagdad, y entregado a las tropas estadounidenses.
Este íntimo de Saddam fundó en 1970 el “Ejército Popular”, la milicia del Partido Baas, y fue miembro del Consejo del Comando de la Revolución, la máxima instancia dirigente en Irak.
En 1991 asumió el cargo de vicepresidente y fue uno de los más firmes opositores a la presencia en Irak de los inspectores de desarme de la ONU.
Iraquíes en el exilio le acusaron en esa época de crímenes contra la humanidad, en particular, por su presunta implicación en el asesinato de centenares de kurdos en 1988.
En enero de 2002, afirmó que “si hay un solo terrorista en el mundo, éste es Estados Unidos”, y dos meses más tarde, tachó al presidente George W. Bush de “criminal”.
Las organizaciones de defensa de los derechos humanos, Amnistía Internacional y Human Rights Watch, habían instado al tribunal a no condenar a muerte a Ramadan, al haber detectado irregularidades en el juicio sobre la ejecución de los chiítas de Dujail.
El ajusticiamiento de Saddam Hussein ya suscitó una fuerte controversia en el mundo y en el seno de la comunidad sunita en Irak.
Pese a ello, el primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, defiende que estas ejecuciones representan un “asunto interno que sólo concierne a los iraquíes.